El euro cayó frente al dólar por tercer día consecutivo el viernes y sufrió su peor semana desde mediados de diciembre, después de que España fijó un objetivo de déficit para el 2012 más alto que el acordado con la Comisión Europea, en un desafío al nuevo pacto fiscal de la Unión Europea.

Así, el viernes el euro perdió 0.90% a 1.3196 dólares, tras tocar un mínimo intradía de 1.3185.

De esta manera, la moneda común sufrió su peor semana contra el dólar desde mediados de diciembre al caer 1.30 por ciento.

El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, dijo que la nueva meta de un déficit de 5.8% del PIB era más realista que el objetivo original de 4.4%, aunque sigue siendo fiscalmente exigente.

El nuevo y más alto límite de endeudamiento autoimpuesto por España genera interrogantes sobre las bases del rescate de Europa a Grecia y otras naciones , dijo Joseph Trevisani, estratega de Mercados en Worldwide Markets en Woodcliff Lake, Nueva Jersey.

Las noticias de España se conocieron luego de que el Banco Central Europeo ofreciera más de medio billón de euros a 800 bancos europeos para apoyar la liquidez del sistema financiero.

El euro avanzó antes de la oferta de préstamos baratos a tres años del BCE, pero desde entonces ha caído, ya que la gente vio la acción del banco como algo equivalente al alivio cuantitativo.

La actual política del BCE contrasta con la de la Reserva Federal estadounidense, cuyo presidente Ben Bernanke no dio indicios en declaraciones que esté cerca una tercera ronda de compra de bonos.

Analistas dijeron que la inyección de dinero barato por parte del BCE de la semana pasada debería aliviar las tensiones de financiamiento en los bancos y respaldar el mercado de bonos de la zona euro, aunque los inversionistas se muestran renuentes a comprar el euro mientras las preocupaciones por la deuda y el crecimiento sigan arrojando sombras sobre la región.

Mientras, el dólar trepó a 81.78 yenes, según datos de Reuters, su nivel más alto desde mayo. El Banco de Japón recientemente lanzó nuevas medidas de estímulo monetario, una política que podría debilitar más al yen y disminuir la necesidad de intervenciones directas en los mercados cambiarios.