El número de estadounidenses que presentó nuevas solicitudes de subsidios por desempleo bajó inesperadamente la semana pasada, lo que sugiere que una economía fuerte está ayudando al mercado laboral a sortear las actuales tensiones comerciales entre Estados Unidos y otros países.

Otros datos mostraron el jueves un sólido aumento en los precios al productor subyacentes en julio. La fortaleza del mercado laboral y la aceleración de la inflación probablemente mantendrán a la Reserva Federal en su plan de subir las tasas de interés en septiembre por tercera vez este año.

Los pedidos iniciales de beneficios por desempleo cayeron en 6,000 a una cifra desestacionalizada de 213,000 en la semana al 4 de agosto, dijo el Departamento del Trabajo. El dato de la semana previa fue revisado para mostrar 1,000 pedidos más de los reportados anteriormente.

Las solicitudes son seguidas de cerca en busca de indicios sobre posibles despidos como resultado de la política comercial proteccionista del gobierno de Donald Trump, que ha sumido a Estados Unidos en una lucha arancelaria ojo por ojo con socios comerciales como China, México, Canadá y la Unión Europea.

Washington impuso gravámenes a las importaciones de acero y aluminio, provocando represalias de sus socios comerciales. Estados Unidos también ha fijado aranceles al ingreso de bienes chinos, a los que Pekín respondió con medidas de igual tenor.

Los fabricantes se quejan cada vez más de que el acero y el aluminio más caros aumentan los costos de producción, además de interrumpir las cadenas de suministro. Ha habido reportes de que algunas empresas despidieron trabajadores o planean hacerlo como consecuencia de los aranceles comerciales.

Los pedidos del beneficio por desempleo cayeron a 208,000 durante la semana que terminó el 14 de julio, a la menor lectura desde 1969. Economistas consultados en un sondeo de Reuters proyectaban que aumentaran a 220,000 en la última semana.

El promedio móvil de cuatro semanas de las solicitudes iniciales del subsidio, considerado una mejor medida porque suaviza la volatilidad semanal, retrocedió en 500 a 214,250 pedidos la semana al 4 de agosto, el nivel más bajo desde mediados de mayo.

PRECIOS AL PRODUCTOR AVANZAN

En un segundo reporte, el Departamento de Trabajo informó que su Índice de Precios al Productor (IPP) que excluye los alimentos, la energía y los servicios comerciales, subió 0.3% el mes pasado. El IPP subyacente aumentó el mismo margen en junio y en los 12 meses a julio se aceleró a 2.8 tras 2.7% el mes previo.

El sólido mercado laboral y la economía en buen estado están impulsando la inflación. Los aranceles a las importaciones, en tanto, también están incentivando las presiones de precios.

Si bien los precios al productor en general se mantuvieron estables en julio por primera vez en siete meses, las presiones inflacionarias en puerta de fábrica están creciendo. Los precios intermedios de los productos del acero aumentaron 1.6% en julio, llevando la tasa anual a 12.4 por ciento.

“Por ahora, los fabricantes están absorbiendo parte de ese aumento en los costos”, dijo Andrew Hunter, economista de Capital Economics. “Pero con un aumento de los aranceles y una utilización de la capacidad elevada, sospechamos que es sólo cuestión de tiempo antes de que la inflación de la demanda final comience a subir de manera más marcada”, agregó.

La lectura sin cambios del IPP para demanda final siguió a un incremento de 0.3% en junio. En los 12 meses a julio, el IPP avanzó 3.3%, desacelerándose desde 3.4% interanual del mes anterior. Economistas habían estimado un alza de 0.2 en julio y de 3.4% interanual.

Un tercer informe del Departamento de Comercio mostró que los inventarios mayoristas subieron 0.1% en junio en lugar de mantenerse estables como se reportó el mes pasado. Las existencias en los mayoristas crecieron 5.1% interanual en el sexto mes del año.