El secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), José Antonio Meade, hizo un llamado a los diputados para que en la discusión y aprobación del Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación del 2018 se realicen ajustes en el gasto público para brindar certidumbre a los damnificados de los pasados sismos y huracanes que afectaron al país, así como mantener la estabilidad de las finanzas públicas.

“Nos tocará juntos, a través del diálogo, que el Paquete ayude a recuperar esperanza y dar certeza a todos aquellos mexicanos que fueron afectados por los desastres naturales”, dijo durante su comparecencia en el pleno de la Cámara de Diputados, la cual duró casi siete horas.

Solicitó que los costos que se generen por los recientes desastres naturales no se hereden a los próximos ejercicios fiscales; “siempre lo hemos logrado en unidad y respetando el principio de no dejar los costos de la reconstrucción a otras generaciones; lo hemos hecho respetando los compromisos de consolidación y responsabilidad fiscal. Hacerlo de forma distinta abonaría calamidades financieras a las naturales”.

Hasta el momento se han ejercido 6,700 millones de pesos del Fondo de Desastres Naturales (Fonden), los cuales se han distribuido entre Oaxaca, Chiapas, la Ciudad de México, Puebla y Morelos para la reconstrucción de daños.

“Esto nos permite que la reconstrucción no tenga que esperar a los censos o la información que se recaba para tener acceso a los recursos del Fonden, los recursos empiezan a fluir y las comunidades comienzan a ver su infraestructura restablecerse”, explicó.

El apoyo a las familias se ha dado a través de una cuenta bancaria y una tarjeta para disponer de recursos para solventar el consumo de la canasta básica y para la compra de materiales para la reconstrucción de vivienda, detalló.

“No habrá ninguna duda sobre el destino último de cada uno de los recursos y de los beneficiarios (...) Se entregan sin burocracia, pero con transparencia, de forma adecuada y de que quienes reciban estos apoyos no lo verán de forma politizada”.

Meade afirmó que para la reconstrucción de drenaje, electricidad y vivienda no sólo se cuenta con los recursos del Fonden, sino que también se pueden usar en su totalidad los recursos que se presupuesten en el Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social.

“El sismo nos planteará retos en la infraestructura educativa, sí tenemos recursos para este año para iniciar la reconstrucción, contamos con recursos tanto del Fonden como del sector asegurador por las pólizas contratadas”, aseguró.

Diversos diputados de Morena y de la coalición Frente Ciudadano por México criticaron que el proyecto de presupuesto que presentó el Ejecutivo sea inercial y no permita tener una sostenibilidad de las finanzas públicas en el mediano y largo plazo, sobre todo ante escenarios como la normalización de las tasas de interés, la renegociación del Tratado de Libre Comercio  de América del Norte y una posible reforma fiscal en Estados Unidos.

El perredista Francisco Neri acotó que la estrategia de endeudamiento no se reflejó en un mayor crecimiento ni en mayor inversión, pues si bien la deuda pasó de 36% del PIB en el 2012 a 50.1% en el 2016, la economía mexicana no crece más de 2.5 por ciento.

En tanto el panista Marko Cortés abundó en que se debe replantear la reforma fiscal del 2014 y que se reduzca (la tasa) del Impuesto Sobre la Renta, así como la simplificación de la responsabilidad tributaria. “Nos preocupa el endeudamiento y el alto costo del servicio de la deuda y el impacto que tendrá por la normalización de las tasas”.

El diputado Vidal Llerenas criticó que el secretario de Hacienda esté más preocupado por lo que digan las calificadoras como Moody’s o Standard & Poor’s que por la situación complicada que viven las familias mexicanas tras el sismo.

“Usted no es el secretario de Hacienda, sino el secretario de las calificadoras que en el 2008 propiciaron una crisis a nivel mundial (...) Tendrían que ser más importantes las necesidades de la población de Iztapalapa, por poner un caso, que lo que opinen las calificadoras”.

Si bien la comparecencia duró más de seis horas, ni el secretario de Hacienda ni los diputados plantearon en qué rubros podrían hacerse los recortes o reasignaciones del presupuesto para favorecer los recursos del Fonden.

ECONOMÍA CRECE, PESE A ENTORNO

El secretario afirmó que, pese al entorno poco favorable, México crece porque éste es “balanceado, resistente y cuyos beneficios llegan a un número mayor de mexicanos”.

“Nuestra economía acumula 30 trimestres consecutivos de crecimiento. De una década para acá somos 22% más grande como economía. Si consideramos el punto más bajo después de la crisis del 2008, hoy la economía es 30% más grande. La expectativa de crecimiento al cierre del 2017 es hoy 30% superior a lo que era a principios de año”, aseveró.

En materia de combate a la pobreza, el funcionario expuso que los programas sociales prioritarios recibirán mayores recursos, por lo que, ante los ajustes que puedan hacerse en el presupuesto, no se verán afectados.

“Hemos focalizado el gasto a los programas sociales prioritarios que ayudan a combatir la pobreza. En el 2015, cuatro de cada 10 pesos del presupuesto se destinaron a programas sociales y para el 2018 se propone incrementarlo a siete de cada 10 pesos (...) no habrá un solo beneficiario del padrón que se vea afectado”.

Explicó que esto se logrará con el incremento de los ingresos presupuestarios. Añadió que México es el país de la OCDE que más ha incrementado su recaudación como porcentaje del PIB desde el 2012.

En su discurso, el titular de Hacienda aseguró que con la reforma fiscal del 2014, las finanzas públicas se lograron despetrolizar, pues en el 2012 los ingresos petroleros aportaban 40% del total, pero al cierre del 2016 aportaban menos de 16 por ciento.

“El Paquete Económico aprobado el año pasado refleja esta mejora en los ingresos tributarios y, aunado a un esfuerzo de contención del gasto, nos va a permitir por primera vez desde el 2008 tener un superávit primario, el cual se lograría sin considerar el remonte de operación del Banco de México”.

Meade acotó que para el cierre del 2017, el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público —la medida más amplia de la deuda— se reducirá y se ubicará en 48% del PIB.