Frente a un escenario de volatilidad financiera, el estrecho margen de maniobra sobre el gasto público en México se reduciría a 5% del gasto total, advierte el sector privado, lo cual podría hacer realidad la frase “lo prometido es deuda”, en alusión a las promesas de campaña.

El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) alertó que el aumento de las tasas de interés elevará el costo financiero de la deuda, que también podría verse afectado por el aumento del monto de la deuda externa, si es que se mantiene la volatilidad del tipo de cambio.

Expresó que no se prevén ingresos adicionales provenientes del remanente del Banco de México (Banxico), la reciente depreciación del tipo de cambio podría cambiar esta expectativa. “Hay que recordar que la estimación de las finanzas públicas se hizo considerando un tipo de cambio de 18.40 pesos por dólar, mientras que actualmente supera los 20 pesos”.

Luis Foncerrada, director del CEESP, afirmó que esto revela un estrecho margen de maniobra en las finanzas públicas del país que obligaría a cuestionar muchas promesas de campaña por adolecer de un financiamiento sano.

“Cumplir con muchas de dichas promesas podría llevar a la necesidad de buscar recursos adicionales, lo que podría hacer que la frase lo prometido es deuda se vuelva realidad”.

De acuerdo con las estimaciones del documento de Precriterios 2019, el gasto total del sector público presupuestado para el 2019 asciende a 5.5 billones de pesos, lo que significa un aumento de 253,600 millones de pesos respecto a la cifra aprobada para el 2018.

No obstante, el gasto no programable, como las “erogaciones que por su naturaleza no es factible identificar con un programa específico, tales como los intereses y gastos de la deuda; participaciones, y las Adefas” asciende a 1,618 millones de pesos.

Ante la abultada cantidad de propuestas y ofrecimiento de recursos a través de programas sociales, se fue ampliando el interés por saber cuál es la viabilidad de su instrumentación, no sólo en el sentido del manejo administrativo, sino en relación con cuánto costarán y de dónde se obtendrán los recursos adicionales, sobre todo en un entorno en el que destacan las promesas de no incrementar ni crear nuevos impuestos, destacó el especialista.

Luis Foncerrada consideró que las cifras parecen poner en duda la posibilidad del éxito de algunos ofrecimientos de campaña. El margen fiscal de las finanzas del país no parece tener la capacidad para liberar la cantidad de recursos que se requieren.

Asimismo, la expectativa de que los ingresos del sector público se eleven también incrementa la posibilidad de un alza en las participaciones a entidades federativas. En este caso esto podría responder a un aumento en la recaudación tributaria respondiendo a una mejora en el mecanismo de cobro de impuestos.

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