La industria manufacturera de China se desaceleró por quinto mes consecutivo en marzo, golpeada por el descenso en los libros de pedidos, una decepcionante cifra de exportaciones y el piso de dos años reportado en las nuevas contrataciones.

La desaceleración de China refleja en parte la debilidad de las economías en Europa, su principal socio exportador.

El índice adelantado de gerentes de compra elaborado por HSBC, el primer indicador de la actividad industrial de China, cayó a 48.1 desde el máximo de cuatro meses de 49.6 registrado en febrero, firmemente por debajo de la marca de los 50 que divide la contracción del crecimiento.

El estudio sumó peso a una serie de sucesos pesimistas de las principales empresas en la segunda economía del mundo. BHP Billiton, la mayor minera del mundo, indicó que veía signos de aplanamiento en la demanda de hierro proveniente de China.

La amplia debilidad en los cinco componentes clave que generan el indicador PMI chino sorprendió a los analistas, sobre todo a aquellos que habían anticipado un repunte claro en la actividad fabril durante marzo, luego de que el Año Nuevo interrumpió la producción de los dos primeros meses y distorsionó los datos.

DEBE EVITAR TIEMPOS DIFÍCILES

China debe estar preparada para hacer frente a riesgos extremos en la economía, provenientes de una agudizada recesión global, aunque el país está en camino a crecer un saludable 8.5% este año, dijo Yu Bin, director del departamento de Investigación Macroeconómica del Centro de Investigaciones para el Desarrollo (RDC por su sigla en inglés).

La economía de China se enfrenta a una combinación de la reducción de la demanda a corto plazo y a la caída de la productividad potencial a largo plazo , dijo en una conferencia de prensa Yu Bin.