El respaldo del Fondo Monetario Internacional (FMI) al Renimbi (RMB), mejor conocido como yuan, para incluirlo en la cesta de divisas de referencia financiera interna, elevará la demanda de la moneda china hasta el equivalente a 600,000 millones de dólares en los próximos cinco años, estima AXA Investment Managers.

Además, el espaldarazo del FMI al RMB movilizará capitales a favor del mercado chino, lo que fortalecerá aquella divisa.

En el análisis Inclusión del RMB al DEG impactará los activos de inversión , explicaron que esperan que tanto los inversionistas oficiales, es decir, bancos centrales y gobiernos, como los emisores privados, comenzarán a realizar asignaciones de activos en RMB.

El respaldo del FMI eleva el perfil del RMB como moneda de reserva internacional y afectará también las decisiones de inversión de nuestro portafolio de clientes , refieren Aidan Yao, analista de mercados emergentes asiáticos en AXA y Jason Pang, administrador de portafolio en mercados cambiarios de la misma firma.

Los especialistas acotan en el documento que esta estimación está sujeta a la variación asociada a eventos financieros de incertidumbre, propiciada por un hipotético deterioro económico de China o bien una eventual escalada de la crisis financiera mundial.

Sin embargo,destacan que la demanda de RMB se multiplicará, porque también los inversionistas privados diversificarán sus portafolios en esta nueva divisa de reserva.

Pensamos que la entrada de capitales a China tendrá un impacto importante en la fortaleza de la divisa, en el mercado de bonos y en el de dinero chino, en los próximos años , remataron.

Internacionalización del RMB

La investigadora de Bruegel concuerda en que la inclusión del RMB a la cesta de divisas dará la internacionalización que aún no completa la moneda china.

Los únicos centros financieros donde el RMB es convertible por otras monedas y donde se cotizan derivados financieros emitidos en esa moneda, hasta ahora, son Londres, Hong Kong y Singapur, aclaró.

Los derechos especiales de giro (DEG) son el activo de los productos financieros del FMI y están referenciados en una cesta de cuatro divisas, que son: el dólar estadounidense, el yen japonés, el euro y la libra esterlina.

Y al pronunciarse el Directorio Ejecutivo del FMI a favor de incluirlo en su cesta de divisas, su valor será también promediado junto con el de las otras divisas de reserva y lo eleva a un rango de activo de reserva que garantiza su estabilidad en el mercado, dice en un análisis divulgado por el Bruegel.

No obstante, ahí mismo matizó que la relevancia de las divisas que referencian el valor de los derechos especiales de giro (DEG), se puede ejemplificar en el franco suizo, que actúa como moneda de reserva, al participar de la mitad de las reservas internacionales declaradas al FMI, pero que no es parte de los DEG .

El paso que falta

Desde agosto de este año, el Banco Popular de China (BCP) ha duplicado la banda de fluctuación del yuan pero todavía no es una divisa plenamente convertible.

Entonces, el BCP fijó reglas para las intervenciones cuando su divisa se deprecia hasta 6% respecto del tipo de cambio de la jornada anterior.

De acuerdo con el consejero financiero del FMI, José Viñals, la devaluación de China en agosto fue mal interpretada por los mercados porque no fue una decisión adecuadamente comunicada .

Se trató de una medida correcta rumbo a la liberalización cambiaria, aseguró, que sin embargo, no fue completada y: se requiere aún más flexibilidad en su tipo de cambio y la comunicación debe ser mejorada .

El análisis del cuerpo técnico del FMI será divulgado hasta el 30 de noviembre, una vez que el Directorio haya tomado la decisión.

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