El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, se mostró algo más optimista en una entrevista que publica el diario alemán Bild. "Lo peor ya pasó pero sigue habiendo riesgos", aseguró.

La situación se estabiliza. Los datos básicos de la eurozona, como inflación, balanza de cuenta corriente y sobre todo los déficits públicos, son mejores que por ejemplo en Estados Unidos", agregó.

Según Draghi, la confianza de los inversores ha regresado y desde hace varias semanas el BCE no ha tenido que volver a intervenir comprando títulos de deuda soberana.

"Ahora es el turno de los gobiernos, tienen que lograr que la eurozona sea a largo plazo resistente a las crisis", indicó. Draghi defendió además las intervenciones del BCE en medio de la crisis.

"En otoño pasado la situación era crítica. Se hubiera podido llegar a un peligroso estrangulamiento del crédito y con ello a quiebras de empresas que de pronto se hubiesen encontrado sin respaldo financiero. Eso era algo que teníamos que evitar", dijo.

Draghi considera además que las inyecciones de capital efectuadas por BCE no son un factor de inflación porque la mayoría de los bancos no pusieron ese dinero en circulación sino lo utilizaron para cancelar viejas obligaciones.

En la entrevista, el presidente del BCE pone además a Alemania como modelo por haber logrado reinventar el estado de bienestar sin incurrir en deudas desproporcionadas.

"Alemania es un ejemplo. El viejo modelo del estado de bienestar europeo ha muerto porque con frecuencia no funciona sin deudas. Los alemanes lo han reinventado sin deudas desproporcionadas", explicó.

En alianza informativa con CincoDías.com

RDS