Los líderes de Alemania, Francia e Italia se reunirán para discutir cómo mantener unido el proyecto europeo, en la segunda ronda de conversaciones entre los dirigentes de las tres mayores economías de la zona euro desde que el Reino Unido decidió abandonar el bloque.

El primer ministro italiano, Matteo Renzi, recibirá a la canciller alemana, Angela Merkel, y al presidente francés, Francois Hollande, en la isla de Ventotene, frente a la costa de Nápoles, antes de la reunión de la Unión Europea (UE) de septiembre, convocada para discutir las repercusiones del triunfo del Brexit.

Funcionarios en Bruselas y Berlín temen que la votación británica del 23 de junio pueda animar a la celebración de un referéndum similar en Holanda -un miembro fundador de la UE- sobre su permanencia en el bloque.

Intentaremos mostrar la unidad de los tres mayores países de Europa, pero no crear un club específico , dijo una fuente diplomática francesa, destacando que el objetivo es preparar el terreno para la próxima cumbre de Bratislava.

Enfrentada a riesgos existenciales, Merkel quiere edificar una Europa mejor más que seguir adelante con más Europa . Renzi quiere que Italia tenga una voz fuerte en el diseño futuro del bloque tras el Brexit y, según la fuente diplomática francesa, Hollande pretende que se duplique un plan de inversión para toda la UE.

Los tres líderes difieren sobre cómo impulsar el crecimiento económico -que se desaceleró en el segundo trimestre en el bloque de 28 naciones y se estancó en Francia e Italia- y reducir el desempleo.

Francia apoya el impulso de Renzi en favor de medidas expansivas antiausteridad, pero es probable que Alemania se oponga a cualquier intento de rebajar las restricciones al déficit y la deuda de Europa, condiciones con las que Italia y Francia han tenido problemas.

Italia quiere una mayor consolidación europea tras el Brexit, pero Merkel está más preocupada en preservar la integridad de un eventual bloque de 27 miembros. Para la canciller, el encuentro de este lunes será el inicio de una semana de reuniones con otros gobiernos europeos, ya que viajará a cuatro países y recibirá a líderes de otros ocho.