Tendrían que matizarse los compromisos adquiridos por los líderes del G-20 para armonizar las normas financieras globales, pues a un año siete meses de la primera Cumbre extraordinaria, se han presentado más diferencias radicales que avances, coinciden expertos del Peterson Institute y Brookings Institution.

Concuerdan en que la Cumbre de Líderes del G-20, que inicia el viernes próximo en Toronto, tendría que centrarse en desarrollar compromisos claros y creíbles para controlar los desequilibrios públicos de las economías industrializadas y garantizar acuerdos para las estrategias de salida de los programas de estímulo fiscal y monetario.

En una investigación titulada Recuperación o Recaída , que desarrollaron los expertos del Brookings Institution para la Cumbre, muestra que el final ideal de este encuentro, a realizarse en Toronto, sería el compromiso para un crecimiento económico mundial más equilibrado que no ponga en riesgo la recuperación.

Se refieren específicamente a darse un tiempo prudente para aplicar las estrategias de salida, de manera que no se ponga en riesgo la trayectoria de la recuperación económica.

Pero estos planes tienen que ser creíbles, consistentes y alcanzables para no poner en riesgo la trayectoria de la recuperación económica, observa Brookings Institution en una investigación difundida a los asistentes a la Cumbre.

Reestructurar objetivos

Aparte, en conversación, Nicolas Verón, investigador del Peterson, comenta que la próxima Cumbre tendría que centrar su trabajo en fortalecer su credibilidad, reestructurando sus objetivos con base en principios claros.

Refiere que un buen punto de partida tendría que ser la mejor gestión de los riesgos financieros y acotar el contagio transfronterizo, vía supervisión y vigilancia.

Recomienda la creación de supervisores mundiales que verifiquen la operación y transparencia de información que administran agencias de calificación, cámaras de compensación, agentes financieros, bancos de inversión, aseguradoras, y demás participantes del mercado.

El objetivo de la reforma regulatoria universal se veía ideal y utópico desde el planteamiento de noviembre del 2008, cuando surgió la idea en la Cumbre.

Hay una sensación ineludible de que la armonización financiera mundial es incompatible con la realidad. Toda política financiera es local y la idea de que podrían aplicarse las mismas normas de forma idéntica en todo el mundo para acotar un riesgo de crisis sistémica sigue siendo una utopía , opina.

Con marcadas diferencias arrancará Cumbre G-20

El Primer Ministro de Reino Unido y el Presidente de Estados Unidos coinciden en la necesidad de dirigir los resultados de la Cumbre del G-20 a sostener los planes de estímulo económico y consolidar una política fiscal equilibrada .

La Casa Blanca y la oficina del ministro David Cameron tendrán su primer encuentro bilateral en paralelo a la Cumbre, donde podría discutirse el impacto del derrame de petróleo en el Golfo de México, que provocó la empresa British Petroleum.

En la reunión se buscará acelerar la consolidación fiscal y reducir desequilibrios públicos.

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