La negociación del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para el ejercicio fiscal del 2020, que deberá concretarse a más tardar el próximo viernes, será difícil porque el margen para modificar el proyecto del Ejecutivo federal por parte de la Cámara de Diputados es estrecho, debido a la escasez e insuficiencia de recursos del erario y el cúmulo de necesidades.

A la pregunta específica sobre cómo espera dicha negociación entre las ocho fuerzas políticas representadas en San Lázaro, Mario Delgado Carrillo, coordinador del grupo parlamentario del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) y presidente de la Junta de Coordinación Política, el máximo órgano de gobierno en la Cámara Baja, dijo que será “complicada, larga y extenuante”, aunque auguró que al final “va a salir bien”.

Respecto de las demandas de la oposición en el sentido de que deberá haber apertura del grupo mayoritario, que él representa, para aceptar propuestas de reasignaciones de gasto, el colimense anticipó que habrá cambios al proyecto original del Ejecutivo federal, aunque no quiso adelantar cifras sobre montos a redistribuir.

“Hay muchas propuestas, pero todavía no hay nada claro (...) Obviamente (el proyecto) tendrá modificaciones; no se puede ir sin (cambiarle) nada”, declaró.

Toda negociación presupuestal es “difícil y compleja” porque “hay muchas necesidades y pocos recursos”, completó, al anticipar que la aprobación del gasto del próximo año se concretará hasta el límite del plazo constitucional, que vence el 15 de noviembre. “No será antes”.

¿Jaloneos? quién sabe

A unos días de que se apruebe el PEF 2020, Laura Rojas Hernández, presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, dijo no tener “todavía claridad” de cuándo la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública “va a terminar su dictamen. Estamos en espera, justamente, de las noticias de la comisión (...) Está haciendo el trabajo técnico y tenemos que esperar”.

Ojalá se escuche y corrija

Juan Carlos Romero Hicks, coordinador del grupo parlamentario del PAN, sólo espera que, vía el PEF, se atiendan “las prioridades de los mexicanos”.

El guanajuatense lamentó “que, en este momento, haya sectores que no están ubicados de manera correcta” dentro del proyecto presupuestal.

“Es el caso del campo, salud, educación, municipios y la seguridad pública, entre otros”, agregó.

Sobre si su bancada ya tiene claro el monto de recursos que propondrá reasignar, comentó que no.

“Vamos a hacer propuestas, en su momento (...) Las construiremos en los próximos días”.

René Juárez Cisneros, coordinador de la diputación federal del PRI, espera también una negociación complicada del gasto, por el poco margen que existe para reasignar recursos.

Anticipó que habrá una “disposición prácticamente nula (del gobierno federal y de la mayoría legislativa) a ser receptivos” y “muy pocas expectativas de poder tener éxito en hacer modificación de fondo”.

Entre los sectores que su partido defenderá destaca el campo, que está abandonado y proyecta 30% menos recursos, así como el de seguridad, que aunque se trata del “problema fundamental” la expresión presupuestal “no corresponde con la prioridad que debe tener el tema”, aseguró el guerrerense.

El sector educativo es otra prioridad para los priistas

“Vemos que se cancelan programas que son muy sensibles, como el de prepa a distancia. Hay mucha gente que tiene la aspiración de seguir formándose, preparándose, y cercenan ese programa, lo quitan, le dan un machetazo y ese machetazo corta los sueños y aspiraciones de mucha gente humilde que trabaja y quiere seguir formándose para ganarse la vida.

“No hay una expresión sólida, suficiente, para todos los temas educativos. La reforma (educativa) obliga a la educación superior, como un derecho constitucional, pero no hay lana. Eso, sin lana, se queda en un deseo, en un sueño guajiro.

“Va a estar complicado el tema del presupuesto, como fue el año pasado. No creo que haya muchas modificaciones en el procedimiento y en la forma en que se discuta”, sostuvo.

Evitó hablar de una cifra concreta sobre eventuales reasignaciones, porque consideró que “sería irresponsable”.

“Lo que sí pensamos es que el gobierno debería analizar cuando menos las sugerencias de los grupos parlamentarios, porque lo hacemos de la mejor buena fe para que le vaya bien al país, pero no veo que podamos tener mucho éxito en eso (...) Cualquier política pública o programa que no se expresa en el presupuesto es grilla, demagogia”, aseguró.

Margen, muy estrecho

Para Tonatiuh Bravo Padilla, coordinador de la bancada de Movimiento Ciudadano, el margen para la negociación del presupuesto 2020 es muy estrecho, porque en la ley de ingresos sólo se aumentaron entre 4,000 y 5,000 millones de pesos.

“En las partidas presupuestales que ya están propuestas en realidad cualquier negociación alteraría y haría sentir a la mayoría que se afectan algunos de los proyectos esenciales”, dijo.