Un grupo de legisladores estadounidenses, tanto demócratas como republicanos, presentaron el martes una propuesta para un nuevo paquete de estímulo por 908,000 millones de dólares para paliar el deterioro de la economía por la pandemia.

Más de una docena de legisladores de ambos partidos dieron a conocer la iniciativa después de que el diálogo entre la administración del presidente saliente estadounidense, el republicano Donald Trump, y los líderes demócratas del Congreso se estancara.

El plan busca extender la prestación por desempleo con la entrega de 300 dólares por semana, un monto menor a los 600 dólares semanales propuestos inicialmente por los demócratas.

Ese beneficio ha sido uno de los puntos de desencuentro entre el equipo negociador de los progresistas, encabezado por la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y los representantes del gobierno, el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, y el jefe de gabinete de la Casa Blanca, Mark Meadows.

La nueva propuesta contempla, además, 288,000 millones de dólares en ayuda para pequeñas empresas, así como 160,000 millones en asistencia para los gobiernos estatales y locales. Este último ha sido otro de los aspectos prioritarios para los demócratas, a los que Trump se ha opuesto.

También asigna 16,000 millones de dólares para distribución de vacunas, pruebas y rastreo de contactos de los casos de Covid-19; 82,000 millones para educación y 45,000 millones para el sector de transporte, que abarca las aerolíneas.

“Es hora de dejar la política de lado y hacer lo mejor para nuestro país", señaló en su cuenta de Twitter uno de los promotores de la propuesta, el senador demócrata Joe Manchin.

El legislador consideró "imperdonable" que el Congreso concluya la próxima semana sus actividades de este año sin que haya un acuerdo. Aseguró que la iniciativa pretende ayudar a pequeñas empresas, gobiernos estatales y locales, y a los trabajadores estadounidenses: "Es hora de unirnos", defendió.

Al expresar su respaldo a la propuesta, el senador republicano Mitt Romney defendió que los estadounidenses “necesitan urgentemente el alivio”.

El pasado 14 de noviembre Trump, que aún no ha reconocido su derrota electoral al alegar sin pruebas que ha sido víctima de un fraude, instó al Congreso a que aprobara un nuevo paquete de estímulo de la economía “grande y centrado”.

Medios locales han anticipado que, de reanudarse las negociaciones, sería el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, que tampoco ha reconocido la victoria de Biden, quien encabezaría las conversaciones, mientras que la Casa Blanca quedaría relegada a un segundo plano.

Asimismo, el presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, instó, el martes, al Congreso a aprobar un “robusto” paquete de alivio para paliar la crisis provocada por el Covid-19, durante un discurso para presentar a su equipo económico.

“El Congreso en su conjunto debería unirse y pasar un robusto paquete de alivio para hacer frente a necesidades que son urgentes”, afirmó.

Biden prometió que pese a que el país pasa por tiempos difíciles, “la ayuda está en camino”.

Hay que actuar con urgencia: J. Yellen

La elegida para ser la próxima secretaria del Tesoro del presidente electo Joe Biden, Janet Yellen, dijo el martes que el país se enfrenta a una crisis histórica por la pandemia y sus consecuencias económicas.

“Es una tragedia y es esencial que nos movamos con urgencia. La inacción producirá una caída que se refuerza a sí misma, causando aún más devastación”, afirmó.

Yellen dijo que la pandemia ha impactado de manera desproporcionada a los más necesitados y que es esencial actuar con urgencia.

“Hay tanta gente que no logra traer comida a la mesa y pagar sus cuentas. Es una tragedia  para los estadounidenses y es esencial que actuemos de forma urgente”, dijo Yellen.