La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, no espera una recesión en la zona euro a corto plazo y considera que la política del Banco Central Europeo (BCE) de mantener todas las opciones abiertas para hacer frente a la desaceleración es correcta.

En una entrevista publicada por el semanario portugués Expresso, Lagarde admitió que existe “una mayor desaceleración en la zona euro que en el resto del mundo”.

“Pero no vemos una recesión a corto plazo”, aseguró la directora gerente del Fondo, organismo que en enero revisó a la baja sus previsiones de crecimiento económico en la zona euro para este año.

En el informe Perspectivas Económicas Mundiales presentado por el Fondo Monetario en Davos, la institución recortó a 1.6% desde 1.9% la previsión de crecimiento de la zona euro para el 2019, mientras que mantuvo sin cambios su pronóstico de 1.7% en el 2020.

Entre las revisiones a la baja más significativas, destacó el recorte de 6 décimas en la previsión de crecimiento para Alemania en el 2019, cuando anticipa una tasa de expansión de 1.3 por ciento. En el caso de Francia, recortó una décima su previsión este año, hasta 1.5%, mientras que para Italia revisó a la baja cuatro décimas su proyección para este año, hasta 0.6 por ciento.

Por otra parte, al ser cuestionada sobre la política del presidente del BCE, Mario Draghi, para abordar esta desaceleración, Lagarde consideró que “es muy cauteloso al mantener todas las opciones abiertas y al dar orientación futura sobre por cuánto tiempo mantendrá las tasas de interés bajas”.

“Nos parece el abordaje político adecuado”, aseveró la líder del FMI, que defendió que los países con mayor margen presupuestario, como Alemania y Holanda, “deben usarlo para invertir y estimular la economía de la zona euro”.

Sobre si Alemania accederá a adoptar esta estrategia, Lagarde declaró que es una pregunta que deben responder ellos: “no es por falta de recomendación, lo hemos hecho repetidamente”, dijo.

Lagarde reconoció que en la actualidad no existe tanto margen presupuestario y monetario en la zona euro como en el 2008 para lidiar con una posible crisis, pero defendió que el sistema es “más fuerte”.

“Desde mi perspectiva, todos los países deben reforzar sus almohadas, mejorar su posición, hacer las reformas correctas y preparar su economía y su sociedad para la transformación que estamos viendo en el horizonte”, finalizó.