La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, confió en que en los próximos seis meses se reduzcan las tensiones entre los principales actores del mundo, en particular EU y China, que están envueltos en un conflicto comercial.

Durante una intervención en el Foro Económico de Astaná, que se celebra en la capital kazaja, Nur-Sultán, Lagarde analizó los riesgos para la economía global, así como el estado de las economías de Asia Central.

En este sentido, se refirió a riesgos como “las tensiones internacionales que abundan entre los principales actores del mundo, en particular, entre EU y China”.

El organismo internacional espera “una reducción en las tensiones globales en los próximos seis meses”, según la directora gerente del FMI. No obstante, agregó que “no podemos estar absolutamente seguros”.

Desde hace varios meses EU y China sostienen una guerra económica desatada por Washington y que no baja su intensidad pese a las negociaciones entre representantes de ambos países.

A mediados del 2018, EU y China se impusieron aranceles recíprocos de 25% a mercancías por un valor de 50,000 millones de dólares.

Después, Washington amplió la medida al aplicar tarifas de 10% a las importaciones de Pekín, por un monto de 200,000 millones de dólares, y el pasado viernes incrementó los aranceles a 25 por ciento.

China respondió con la imposición de aranceles a bienes importados de Estados Unidos por valor de 60,000 millones de dólares.

Estas tensiones comerciales han provocado inquietud y dudas sobre la evolución de la economía global.

En abril, el FMI presentó sus últimas previsiones de crecimiento global, que redujeron en dos décimas respecto a lo calculado en enero, hasta 3.3 por ciento.

Al respecto, la directora gerente del FMI reiteró que ello no quiere decir que vaya a haber una recesión, sino una ralentización en comparación con el año pasado, cuando el PIB mundial avanzó 3.6 por ciento.

Manifestó su confianza en que la economía global recuperará el ritmo de crecimiento para volver a 3.6 % el año que viene, y abogó por la creación de condiciones idóneas “sin apretar el cinturón financiero y crear riesgos adicionales”.

En la misma línea, abogó por impulsar el crecimiento inclusivo de los países de Asia Central y aprovechar el potencial de las economías de la región, que ahora son de 3.3 % y pasarán a 4.1%, dijo.

Sobre el crecimiento inclusivo, Lagarde indicó que sólo 45% de la población adulta de los países del Cáucaso y Asia Central tiene cuentas bancarias, lo que es “casi 20% menos que en otros país con mercados en desarrollo”.

“Si los países de Asia Central aprovechan las posibilidades de las tecnologías financieras modernas, como lo hicieron otras economías en desarrollo, mejorará la situación de los pobres, las mujeres y los jóvenes”, afirmó.

Según la directora gerente del FMI, si los países centroasiáticos apuestan además por el desarrollo de la infraestructura de transporte, con el tiempo podrán recuperar las posiciones que “en tiempos de la Gran Ruta de la Seda hicieron de esa región un centro de comercio y cultura”.