La expansión económica de la zona euro se estabilizó en el tercer trimestre del año, ubicándose en 0.3%, según datos publicados por el instituto de estadísticas europeo Eurostat.

Asimismo, los 19 países que conforman la zona registraron en octubre una inflación de 0.5%, una ligera alza respecto del mes anterior (0.4%), según Eurostat, lo que representa su nivel más alto en 27 meses.

Para el analista Howard Archer, de IHS Markit, el crecimiento del PIB en la zona euro podría aumentar a 0.4% en el cuarto trimestre respecto del periodo de julio a septiembre, dejando la expansión total del 2016 en 1.6%, como estimó la Comisión Europea en sus previsiones de mayo.

Entre los países de la zona euro que ya comunicaron sus previsiones del tercer trimestre, Francia informó de un crecimiento de 0.2% de su PIB, tras el inesperado repliegue de -0.1% en el trimestre anterior.

Según Archer, España registró un impresionante crecimiento de 0.7%, pese al estancamiento político y aunque suponga una desaceleración en relación con el segundo trimestre (0.8 por ciento).

Sin embargo, tenemos preocupaciones sobre las perspectivas de crecimiento de la zona euro en el 2017 , agregó, en referencia a la incertidumbre política provocada por las elecciones ese año en las dos principales economías del euro, Francia y Alemania, y las posibles difíciles negociaciones del Brexit.

Los 19 países del euro podrían registrar una desaceleración en su economía de hasta 1.4% en el 2017, indicó el analista, ligeramente por debajo de las recientes previsiones del Fondo Monetario Internacional, que también reducen la expansión de la zona euro de 1.7% en el 2016 a 1.5% un año después.

Por otro lado, en los 28 países de la Unión Europea (UE), el crecimiento fue de 0.4% en el tercer trimestre, estable también respecto del periodo de abril a junio de 2016.

Inflación sigue baja

La decisión de los británicos en junio de abandonar la UE añadió incertidumbre a un proyecto europeo debilitado desde el crash financiero del 2008 y la reciente crisis migratoria, pasando por los atentados yihadistas.

Además del Brexit, el FMI había alertado a principios de octubre sobre las consecuencias de una baja inflación en la actividad económica de la zona euro, que no alcanzaría, a su juicio, hasta el 2022 , el objetivo del Banco Central Europeo (BCE) de mantenerla por debajo aunque cerca de 2 por ciento.

En octubre, pese a alcanzar su máximo desde junio del 2014, el aumento de los precios al consumidor (IPC) se situó en 0.5% en la zona euro.

La inflación subyacente, que no tiene en cuenta los precios de la energía y de los alimentos no elaborados, se mantuvo también baja, según los analistas, para quienes los consumidores están aún reacios a gastar.