Pese al impacto que ha tenido la emergencia sanitaria del Covid-19 en la economía, en meses recientes se ha observado una reactivación más rápida de lo esperado; sin embargo, todavía no se puede hablar de una recuperación económica, aseguró el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).

En conferencia de prensa, Gabriel Casillas Olvera, presidente del Comité de Estudios Económicos del IMEF, habló sobre la reciente revisión de este organismo a su estimación de la contracción del  Producto Interno Bruto (PIB) real para este año, la cual  se ubicó en 9.0 desde 10.0%, esto debido al dinamismo que han mostrado algunos indicadores, como la recuperación de empleo en los últimos meses.

“Hemos observado una reactivación mucho más rápida de lo que pensábamos. Estamos todavía a 70, 75 u 80% de los niveles de actividad económica que teníamos en el 2018, pero la economía se ha reactivado más rápido de lo que esperábamos y eso se refleja en esa estimación”, declaró Casillas Olvera.

El especialista del IMEF indicó que hay varios factores que inciden en la reactivación de la economía, tales como los paquetes de estímulo fiscal otorgados en Estados Unidos, y que han favorecido, indirectamente, el tema de las remesas que envían los paisanos, así como un mayor dinamismo de la reactivación de la industria automotriz tanto en Estados Unidos como en México.

“En México, el que hayamos podido abrir las actividades como la manufactura automotriz de manera rápida, pues en mayo se declaró actividad esencial, permitió al país reconectarse con la cadena de valor mundial y fue relevante para que se reactivara la industria, lo que a su vez hizo que el empleo se reactivara”, acotó el presidente del Comité de Estudios Económicos del IMEF.

Apuesta por la certidumbre

En su intervención Ángel García-Lascurain Valero, presidente del IMEF, indicó que es necesario que existan las condiciones para detonar la inversión en el país, ya que, en el contexto actual, las reglas no son claras o, las que están, pueden modificarse abruptamente, lo que generaría romper los escenarios de riesgo de las empresas y a su vez, provocaría un freno en la inversión.

“La creación de las condiciones para invertir depende de la confianza en la preservación del Estado de Derecho (...) hacemos votos para que esto ocurra, especialmente en el momento actual de recesión donde la economía debe de recuperarse”, indicó.

Dijeron que es relevante la reactivación en la creación de nuevas plazas que se ha tenido desde agosto pasado, lo que ha reducido la tasa de desempleo, que en los primeros meses de la pandemia se ubicó en 5.4 por ciento.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx