Una baja en los precios de los servicios de teléfono, ropa y verduras ralentizó la inflación al consumidor de la zona euro en diciembre, en línea con lo esperado, pese a que los precios del crudo y los cigarrillos aumentaron, de acuerdo con datos oficiales difundidos este miércoles.

La cifra de la inflación subyacente, el indicador seguido por el Banco Central Europeo (BCE), permaneció estable, informó la oficina de estadísticas de la Unión Europea Eurostat.

Los precios al consumidor en los 19 países que comparten el euro aumentaron 0.4% mensual y 1.4% interanual en diciembre, por debajo de la subida de 1.5% de noviembre.

De todos los componentes, los precios de la energía fueron los que más subieron, con un incremento interanual de 2.9% en diciembre, mientras que los alimentos sin procesar treparon 1.9 por ciento. El dato de la inflación subyacente, que excluye estos dos componentes volátiles, aceleró 1.1 por ciento interanual, lo mismo que en noviembre y octubre.

Algunos economistas creen que una mejor forma de medir la inflación subyacente es excluyendo no sólo la energía y los alimentos no procesados sino también el tabaco y el alcohol, cuyos precios a menudo se ven distorsionados por cambios fiscales en algunos gobiernos.

La inflación subyacente también se mantuvo estable con una cifra de 0.9% en diciembre, sin cambios con respecto a los dos meses previos.

la meta se mantiene

El BCE quiere mantener la inflación por debajo pero cerca de 2% a medio plazo, y ha estado comprando deuda soberana en el mercado secundario para inyectar más efectivo al sistema bancario y para estimular el crédito a la economía.

Sin embargo, aunque la economía de la eurozona está creciendo al ritmo más elevado de una década y el desempleo está alcanzando mínimos de nueve años, esto no se ha traducido en un alza de los precios significativamente más rápida.