Bank of America-Merrill Lynch (BofA-ML) estima que la inflación al cierre del año registrará una variación de 6.72% y, con esta previsión, se queda lejos del promedio que tiene el mercado, de 6.56 por ciento.

Carlos Capistrán, economista para México y Canadá en Bank of America-Merrill Lynch, estima que la inflación se mantendrá arriba de 4% la mayor parte del 2018, y que la economía prolongará una desaceleración que llevará al Producto Interno Bruto ese año hasta 1.6 por ciento.

“Se presentará una desaceleración importante propiciada por el menor consumo, pues vemos a la política monetaria subiendo tasas. Además la inflación alta hará que los salarios reales caigan, afectando y debilitando más las decisiones de compra. Adicionalmente, la incertidumbre por el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y las elecciones continuará debilitando las inversiones ‘en tabiques’, lo que va a desacelerar a México”, advirtió.

Entrevistado por El Economista, explicó que, contrario a haber tocado su pico en agosto, cuando la inflación llegó a 6.66%, no inició una desaceleración como esperaban los analistas y el propio Banco de México (Banxico).

“La inflación presentó un deterioro, dio la vuelta en U, regresándose en noviembre a 6.63 por ciento. De hecho, estimamos que se mantendrá arriba de 4% la mayor parte del año entrante y será hasta noviembre-diciembre del 2018 cuando estará debajo, en 3.6%”, argumentó.

Desde Nueva York, Capistrán prevé que ante este panorama, el Banco de México responderá con un nuevo incremento en la tasa de fondeo, para ubicarla en 7.5%, antes de junio, con el objetivo de evitar un desanclaje de las expectativas.

Además, prevé que la incertidumbre persistente por la renegociación del TLCAN, y la que traerá el proceso electoral de México en el primer semestre, mantendrán bajo presión al tipo de cambio.

También considera que hay “bastante riesgo” de que se traslapen ambos temas, contaminando al peso mexicano, lo que alimentará al pass through (traspaso del choque cambiario a precios).

Además, está el impacto del alza de tasas de la Reserva Federal, proceso que podría acelerar si se aprueba la reforma fiscal en Estados Unidos (EU), lo que seguirá depreciando aún más al tipo de cambio.

Por ello, “Banco de México no perderá la oportunidad de subir las tasas con Estados Unidos”, afirmó.

TLCAN PROLONGARÁ NEGOCIACIÓN

El escenario base de BofA-ML sobre la renegociación del TLCAN es de continuidad. El estratega considera que al término de la séptima ronda programada para antes del 30 de marzo, los países anunciarán que se prolongará, y darán una pausa para que México y Estados Unidos se vayan a sus respectivas elecciones.

No obstante, admite que ven entre 25 y 30% de probabilidad de que Estados Unidos decida salirse del acuerdo en marzo, lo que “sin duda debilitaría mucho al peso mexicano”.

Observa que este contexto motivará a la comisión de cambios a seguir interviniendo, incluso con ventas directas de dólares adicionales a las subastas de coberturas cambiarias no liquidables, para “cuidar que la depreciación del peso no se presente por falta de liquidez”.

“Dicho de otra forma: si se sale Estados Unidos del TLCAN, la moneda se tiene que depreciar mucho y Banxico lo permitirá, pero tendrá que hacerlo de manera ordenada, de modo que no se presente de forma abrupta”.

La cotización del dólar llegaría a 20 pesos el próximo año bajo su escenario base. Pero podríamos ver escenarios de 21 pesos por unidad o un poco más débil dependiendo del escenario que se vaya presentando, como puede ser una elección muy peleada; la salida de Estados Unidos del TLCAN  y la reforma fiscal en EU.

Estos eventos, simultáneos o individuales, conducirán una mayor debilidad del peso, donde un dólar estaría mucho más arriba de 21 pesos.

IED, CANAL DE CONTAGIO DEL TLCAN

Sobre el impacto económico de prolongar de nuevo la renegociación del TLCAN, estima que será la Inversión Extranjera Directa (IED) el canal de impacto. Va a desacelerarse en el 2018, sobre todo en la primera mitad, prevé. En el escenario negativo, con una salida de Estados Unidos del acuerdo comercial, “el impacto importante no será en el comercio, sino en la IED”, anticipó.

En el hipotético caso de que EU abandone el TLCAN, entrarán en operación las reglas comerciales de la Organización Mundial de Comercio, lo que acotará el efecto de la cancelación del acuerdo vía comercio.

El estratega admite que el impacto vía mercado se ha mantenido bastante estable.

“Más que vender bonos mexicanos, los participantes cubrirán su posición. Incluso en las elecciones presidenciales pasadas, donde participó Andrés Manuel López Obrador, la posición portafolios fue cambiando, de modo que se redujeron las cortas y se quedaron las largas. Más que vender bonos, veremos cambio de cobertura de exposición al peso”, aseguró.

Pero reiteró que en este año no han visto cambios significativos en la tenencia de bonos mexicanos en poder de extranjeros.