El gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, dijo que la previsión es que para este 2015 la inflación termine muy cerca de 2 por ciento.

Al participar como orador en la ceremonia del gobierno federal por el 200 aniversario luctuoso de José María Morelos y Pavón, en Ecatepec, Carstens indicó que para mediano y largo plazo, las expectativas de inflación por parte de analistas y las que expresan los inversionistas a través de sus decisiones en mercados financieros están ancladas en 3%, es decir, congruentes con la meta de inflación del banco central.

Tras anunciar la puesta en circulación de una moneda de 20 pesos conmemorativa a Morelos, el gobernador del Banco Central recordó que a lo largo de la historia del país se acuñaron diversas monedas como forma de pago y, por ejemplo, en la Revolución la gente se vio obligada a aceptar monedas y billetes emitidos por las diversas facciones en lucha, lo que llevó a México a ser el primer país que sufrió una hiperinflación a principios del siglo XX.

Sirva esto para contrastar las condiciones de estabilidad y baja inflación que actualmente vivimos los mexicanos. En nuestros días se ha normalizado el manejo de los signos monetarios , asentó.

Reformas, factor determinante

El funcionario detalló que este histórico de baja inflación es producto de diversos factores, como la perseverancia para mantener, durante muchos años, una política monetaria y fiscal responsables.

Asimismo, han contribuido a este logro varias de las reformas estructurales propuestas por el gobierno , puntualizó Carstens, al indicar que se favorece en una mayor competencia y que se ha traducido en reducciones de precios en servicios de telecomunicaciones, electricidad y energéticos, como el gas natural.

Carstens previó que los efectos favorables de las reformas estructurales, y que han coadyuvado para una inflación baja y estable, seguirán rindiendo frutos en los próximos años.

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