En el primer mes del 2019, el precio de la mezcla mexicana de exportación fue de 51.66 pesos por barril, 18.6% menos que un año atrás, lo que se tradujo en una caída anual en los ingresos petroleros de 52.3% de acuerdo con el informe de finanzas públicas.

Sin embargo, para solventar su programa de gasto, se eliminó el subsidio al IEPS en gasolinas, permitiendo ingresos por 29,691 millones de pesos, 125.6% por arriba de lo registrado en el mismo mes del año anterior.

La fórmula asocia el precio de la mezcla mexicana de exportación con el IEPS a gasolinas.

Esta forma de relacionar ambas variables es como la de un espejo, es decir, cuando los ingresos petroleros repunten se reducirá el monto del IEPS que paguen por cada litro los consumidores. En caso contrario, cuando caiga el precio del crudo mexicano y los ingresos petroleros se reduzcan, entrará en su relevo el IEPS, de forma tal que lo que se deje de ingresar por ventas de crudo se compensará con el impuesto a las gasolinas, situación que se aprecia de mejor manera en la gráfica.