A siete días de asumir, el presidente Mauricio Macri lanzó sus 'Macrinomics', al bajar impuestos a empresas del agro e industria, con una liberación cambiaria y devaluación en Argentina, ajuste sin anestesia cuyo riesgo es un duro costo social.

Macri, un liberal de derecha de 56 años, hizo honor a su compromiso de campaña con los ricos e influyentes productores agrícolas y dispuso bajar a cero los impuestos a exportaciones de granos y carnes. Y redujo 5% el gravamen de la soja, oro verde de la nación sudamericana que le reporta casi un tercio de exportaciones anuales por 75,000 millones de dólares.

La segunda salva de artillería tributaria apuntó a las exportaciones industriales, reducidas también a cero, aunque estaban en un bajo nivel de 5%. Unos 1.500 industriales lo aplaudieron en un centro de convenciones.

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Pero muchos empresarios fabriles dejaron de aplaudir cuando se anunció la eliminación de trabas aduaneras a las importaciones. Rondó el fantasma de la desindustrialización de los años 90. La política proteccionista de la presidenta Cristina Kirchner creó más de 4 millones de empleos en 12 años de gobiernos peronistas de centroizquierda.

Analistas como Dante Sica, de la consultora Abeceb.com. ven con buenos ojos las medidas comerciales. "Hay medidas encaminadas a tener reglas normales que permiten estimular la producción agropecuaria, disminuir la actual asfixia tributaria y transparentar normas del comercio internacional", dijo a la AFP.

En cambio otros, como Hernán Letcher, de la consultora Centro de Economía Política Argentina (CEPA), consideran que "la apertura económica" es parte de "políticas ortodoxas de control inflacionario, como enfriamiento de la economía, reducción del gasto y aumento de la tasa de interés".

De hecho el Banco Central de la República Argentina(BCRA), acaba de elevar nueve puntos, hasta 38% la tasa de interés en colocaciones de Letras a corto plazo.

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La frutilla

La frutilla del postre que los mercados esperan con ansiedad es el fin del llamado "cepo cambiario". Lo estableció en el 2011 la presidenta peronista de centroizquierda Cristina Kirchner al restringir la venta de divisas.

El ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay anuncia la liberación cambiaria este miércoles. El resultado,se estima, será un tipo de cambio casi igual al paralelo, entre 14 ó 15 pesos por dólar. Una devaluación de más de 30 por ciento.

"La devaluación implica una significativa caída del salario real por encarecimiento del costo de vida. Es un ajuste con achicamiento del seguro social. Dice que es para mejorar la competitividad. Pero no menciona que en Brasil, a pesar de la devaluación, cayeron 17% las exportaciones", dijo a la AFP Letcher.

La economía luce estancada o con bajo crecimiento. Por temor a los costos sociales de las medidas, las cinco centrales sindicales se reúnen por primera vez en 12 años para discutir una reunificación. Conflicto en puerta.

"Una vez que el gobierno disponga del crédito externo que permita reforzar las reservas del BC, inicia la liberación cambiaria. Con el 'cepo' no se crece", dijo en un informe a la AFP Ramiro Castiñeira, director de la consultora Econométrica.

Fuentes financieras afirman que el gobierno negocia contrarreloj préstamos por unos 10,000 millones de dólares. La cifra es igual a la pérdida en cuatro meses de reservas del BC por pagos de la deuda y ventas de dólar a pequeños ahorristas, únicos autorizados.

Sincerar tarifas

Macri sufre un Congreso controlado por la oposición. Por el momento avanza a puro decreto, como el que eliminará o reducirá subsidios a tarifas de electricidad y gas natural. Incluso los gozan sectores de clase media. La medida apunta bajar el déficit fiscal y reactivar las inversiones en un sector eléctrico deficitario.

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Otra promesa de Macri fue normalizar el instituto de estadísticas INDEC, cuestionado desde 2007 por desconfianza en sus datos, pese a que hace dos años hubo acuerdos técnicos con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El nuevo INDEC suspendió el índice del costo de vida de noviembre. Considera que "está plagado de información falsa y tendenciosa". Pero consultoras privadas afirman que la inflación de noviembre fue de 2,5%, la más alta en dos años.

Las previsiones para diciembre no bajan de 3 por ciento. Macri ha dicho que "el mayor problema de Argentina es la inflación". Su nivel es el segundo más elevado de Latinoamérica después de Venezuela.

Una megadevaluación tendrá efecto inflacionario, coinciden las consultoras. La pregunta del millón es ¿a cúanto llegará la disparada de precios?. Las remarcaciones preventivas se iniciaron hace más de un mes, antes del balotaje.

Por el momento siguen vivos los programas de control Precios Cuidados y Ahora 12 (cuotas sin interés) del kirchnerismo. Sin embargo, la tendencia de una economía de libre empresa será a que los precios los acomode el mercado. La era de las 'Macrinomics'.

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