Economistas de la industria financiera de Wall Street consideraron que la economía de Estados Unidos comenzará a perder dinamismo el próximo año, una vez que los beneficios de la reforma fiscal comiencen a desvanecer.

En un pánel organizado en el Consejo de Relaciones Exteriores de Nueva York, los economistas añadieron que existe además ansiedad entre los inversionistas sobre los escándalos de corrupción del gobierno de Donald Trump y sobre la posible guerra comercial con China.

“La ansiedad está ahí, es un sentimiento. Donde se nota más es en el mercado accionario, que ha reaccionado a las noticias y acciones recientes sobre comercio”, afirmó Rebecca Patterson, directora de inversiones de la administradora de fondos Bessemer Trust Company.

Patterson aseguró que, pese a que los ejecutivos de empresas tienen la intención de invertir capital en proyectos productivos en el mediano plazo, ese impulso no coincide con el bajo nivel de optimismo sobre el futuro de la economía de Estados Unidos.

La economista explicó que el estímulo fiscal se notará plenamente en la economía en el tercer trimestre del año, cuando varias empresas comenzarán a anunciar proyectos de inversión.

Ellen Zentner, economista en jefe para Estados Unidos del banco de inversión Morgan Stanley, precisó que, pese a que el estímulo fiscal seguirá impulsando la economía en los próximos mesess, ese dinamismo se comenzará a desvanecer.

“Vemos un pronóstico de menor crecimiento en el 2019 respecto del 2018 porque el impulso se desvanece. Es normal porque no vemos un estímulo fiscal cada año”, puntualizó Zentner.

La economista dijo que, aunque el recorte de impuestos a las corporaciones ha tenido y tendrá un efecto positivo en la inversión, aún es pronto para medir la dimensión de esta expansión.

Zentner puntualizó que en una encuesta realizada por Morgan Stanley, 40% de las empresas prevé invertir en los meses siguientes, pero que alrededor de la mitad esperará a saber la manera precisa en que el recorte fiscal afectará sus finanzas antes de determinar sus planes de negocios.

“Las proyecciones de economistas, en general, es que habrá un impulso positivo este año e incluso a principio del siguiente, pero ese impulso se desvanecerá”, insistió Zentner.