Superado el grueso de los grandes procesos de ajuste laboral que acometió el sector financiero desde que estalló la crisis, en los que se han prescindido de un total de 70,000 empleados, la banca sigue reduciendo el volumen de sus plantillas, los acuerdos de prejubilación vuelven a ganar peso sobre procedimientos de despidos masivos, mucho más conflictivos.

La última entidad en apostar por esta vía ha sido Kutxabank, la cual propuso a sus cerca de 6,500 trabajadores abrir un proceso de bajas incentivadas acompañado de 276 prejubilaciones, medida dirigida a aquellos empleados nacidos entre 1953 y 1954, es decir, los que ronden los 61 o 62 años de edad, así como a algunos colectivos concretos de entre los nacidos en 1955.

Sólo unos días antes, Cajamar llegaba a un acuerdo con los representantes sindicales de su plantilla para reducir personal en cerca de 200 personas. De ellos, hasta una treintena de mayores de 55 años podrá beneficiarse de un retiro anticipado, con una indemnización de 150,000 euros más primas de antigüedad, en la que la empresa se ocupará de abonarles dos años de desempleo y un convenio especial con la seguridad social, haciéndose cargo de sus aportaciones hasta que el beneficiario cumpla 63 años.

Ésta es la edad de retiro oficial que suele ofrecerse en los planes de prejubilación, ya que los beneficiarios pueden acceder a su pensión pública, aunque no hayan llegado a cumplir los 65 años, aceptando un coeficiente reductor de entre 6.5 a 8% por cada año que se adelanta el acceso a la prestación estatal a la que tuvieran derecho.

Liberbank concretó recientemente a sus 5,200 trabajadores las condiciones de un plan de prejubilaciones voluntarias diseñado para 612 personas. Éstas podrán seguir percibiendo entre 75 y 80% de su sueldo mediante una renta mensual que la entidad mantendrá hasta que cumplan 63 años.

El plan de prejubilaciones, que tendrá un costo de 111 millones de euros que Liberbank ya tiene provisionados, se producirá escalonadamente.

De esta forma, los empleados nacidos antes del 31 de diciembre de 1956 dejarán sus puestos este mismo año, mientras que los nacidos en 1957 lo harán durante el próximo ejercicio y los de 1958 saldrán antes de julio del 2017.

Las prejubilaciones fueron uno de los cimientos sobre los que se asentó el plan de ajuste laboral aprobado por BBVA en Catalunya Banc tras su adquisición. En concreto, se ofreció esta salida a 631 trabajadores de un total de 1,557 afectados. Los planes de retiro anticipado estaban destinados en este caso a los empleados de 55 o más años.