La actividad económica en México creció durante el primer mes del año apoyada por el sólido desempeño del comercio y los servicios, no así el sector primario, que nuevamente volvió a contraerse con fuerza.

Durante enero, el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) se incrementó 4.4% respecto de enero del año anterior, en línea con lo estimado por Banamex y por encima de 4.1% que preveía el mercado. El crecimiento fue el mayor desde septiembre del año pasado, según las cifras presentadas por INEGI el viernes pasado.

El avance tuvo origen en el crecimiento de 5.4% de las actividades terciarias y de 4.2% de las secundarias y la contracción de 3.6% de las primarias, sumando ya su tercer mes de contracción en los últimos cuatro meses.

En el sector secundario, las manufacturas se expandieron en 5.6% y el de la construcción 4.2 por ciento. Santander enfatizó sobre el crecimiento de las manufacturas de exportación que parecen haber retomado su tendencia de alza .

En lo que toca a las actividades secundarias, el comercio medido por las ventas minoristas creció 4.4% en enero. El crecimiento sostenido en el empleo y el crédito se refleja en un mercado interno cada vez más dinámico, que además se beneficia del gasto electoral , a la vista de Intercam.

También en cifras desestacionalizadas se tuvieron buenas noticias. El IGAE creció 0.5% respecto de diciembre y en su interior las actividades terciarias lo hicieron en 0.88% y las secundarias en 0.83%, mientras que el sector primario se contrajo 4.73 por ciento.

Los positivos resultados de enero podrían advertir una buena dinámica de la actividad económica al primer trimestre, según Banorte-Ixe, que anticipa un fuerte crecimiento de la producción industrial motivado en buena medida por el reciente dinamismo que ha presentado la industria manufacturera en Estados Unidos . A lo que sumó la depreciación que ha tenido el peso y que podría seguir teniendo un efecto positivo sobre la demanda de bienes manufactureros mexicanos .

Al igual que Intercam, Banorte-Ixe coincide en que el gasto gubernamental derivado del proceso electoral podría motivar un mejor comportamiento de la actividad económica en el primer semestre.