La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) recortó su previsión de crecimiento para México para dejarla en 2.3% para el 2017, desde 3% previsto con anterioridad, y con ello se queda cerca del piso de la expectativa oficial de expansión.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público recién confirmó su previsión de crecimiento para el año entrante entre 2 y 3 por ciento. El Fondo Monetario Internacional (FMI) lo ubica en 2.2 por ciento.

El riesgo para alcanzar esta previsión es a la baja, advirtieron los economistas de la OCDE desde París, al tomar en cuenta la incertidumbre prevaleciente por las políticas de Estados Unidos, y el impacto que tendrá en la demanda doméstica el endurecimiento de las políticas fiscal y monetaria.

Para el año que corre, la entidad también realizó un recorte, desde 2.6% que estimaba en junio, hasta 2.2% que prevé.

En el capítulo dedicado a México, del OECD Economic Outlook 2016, los economistas reconocieron el esfuerzo de consolidación fiscal a dos años que programó la administración mexicana.

Matizó que aún en medio de este esfuerzo para garantizar la sostenibilidad de la deuda, hay margen para reasignar el gasto y aprovechar los ingresos tributarios en programas más inclusivos como cuidado infantil, salud, reducción de pobreza e infraestructura .

Esta recomendación se alinea así con el mensaje principal que emitió José Ángel Gurría, secretario general de la Organización, a los 36 miembros en la presentación del reporte: utilizar a la política fiscal como acelerador de crecimiento, vía inversión en infraestructura.

La entidad destacó la forma en que la administración mexicana encaró la caída de los precios internacionales del petróleo con una reforma tributaria que permitió aumentar en 3 puntos base la recaudación desde el 2014.

Vientos externos frenan

Entre los vientos externos que están frenando al crecimiento mexicano, matizó en el reporte, están en el precio del petróleo, la amenaza de un comercio mundial deprimido, incertidumbre por la política de Estados Unidos y las expectativas de ajuste en tasas de la Reserva Federal.

El impacto es mayor, afirmó, cuando esta incertidumbre es absorbida por la fuerte depreciación del tipo de cambio , que pese a ser un factor favorable a la competitividad de las exportaciones mexicanas, también se ha convertido en un elemento de presión inflacionaria.

En el análisis para México, la OCDE reconoce que el incremento de tasas que ha conducido el Banco de México desde diciembre pasado, de 225 puntos base, para ubicarla en 5.25% es una restricción de la política macroeconómica .

La entidad considera que la expansión económica continuará apoyándose de la expansión del crédito, mejoras del mercado laboral, el avance consistente de las reformas estructurales y un entorno de baja inflación.

La actividad económica ha venido resistiendo el colapso de los precios del petróleo, la debilidad del comercio mundial y el endurecimiento de la política monetaria de Estados Unidos. La demanda doméstica se mantiene como el mayor conductor de la actividad económica, apoyada por las reformas estructurales recientes que han reducido notablemente los precios al consumidor de electricidad y telecomunicaciones .

El crecimiento para el 2017 y el 2018, consideran en París, estará apoyado mayormente en la confianza de los inversionistas y del consumidor.