La Reserva Federal (Fed) de Nueva York incrementará sus inyecciones diarias de liquidez al sistema financiero, dijeron funcionarios estadounidenses. Desde el mes pasado, la Fed suelta dólares para evitar que la escasez de circulante eleve las tasas de corto plazo por encima de lo previsto por la entidad. En la última reunión de política monetaria el rango de las tasas quedó entre 1.75-2 por ciento.

Desde hoy y hasta mediados de noviembre, la Fed de Nueva York, que está a cargo de las operaciones del mercado, ofrecerá al menos 120,000 millones de dólares diarios a los bancos en préstamos brevísismos (overnight). Hasta ayer ofrecía  75,000 millones de dólares, dijo la entidad en una nota.

El aumento sugiere que no hubo demasiado alivio en la inusual falta de liquidez en el mercado. Las operaciones de la Fed seguirán por lo menos hasta enero próximo.

Economistas dicen que varios factores convergieron; entre ellos los pagos trimestrales de impuestos corporativos y el aumento de la deuda del gobierno vendida a inversionistas. Eso generó el drenaje de dinero desde los bancos a los cofres del gobierno.

Normalmente los bancos toman préstamos de corto plazo, generalmente a 24 horas, para asegurarse que sus reservas de efectivo se ajustan a lo adecuado. La falta de dinero eleva automáticamente el costo de los préstamos.

El banco central estadounidense se vio obligado a salir al mercado el pasado 17 de septiembre para calmar estas tensiones, no ha dejado de actuar ni un solo día. Aquel  día por conseguir dólares a 24 horas se llegó a exigir un interés de 10% en el mercado de repos, en el que las entidades logran financiación a cambio de dejar un activo como garantía —habitualmente deuda pública, pero también hipotecaria— y un interés.

Tal como sucedió en el periodo de expansión cuantitativa, entre el 2009 y el 2013, se puede prever que esta liquidez buscará dónde alojarse, y podría pensarse que habrá una llegada de capitales hacia mercados y activos con mayores rendimientos.