El jefe de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, Jerome Powell, rechazó el punto de conversación favorito de Donald Trump, asegurando al Congreso que las tasas de interés negativas que desea el mandatario no son apropiadas para la economía del país con un crecimiento continuo, un mercado laboral sólido y una inflación constante.

En 90 minutos, ante la Comisión Económica Conjunta, esquivó varios esfuerzos de meterlo en la campaña electoral, diciendo alternadamente que el trabajo de la Fed no era fijar políticas comerciales, de inmigración o de gasto, influir en el impuesto al patrimonio de candidatos demócratas, o entregar créditos para una economía con récord de expansión.

“Ha sido una recuperación larga y lenta, pero ha recorrido un largo camino”, dijo Powell al ser consultado por el senador republicano de Texas Ted Cruz sobre qué políticas tenían el mayor crédito por la sólida década de continuo crecimiento.

El jefe de la Fed hizo referencia a las economías con tasas de interés negativas que países como Suiza y Alemania pagan actualmente sobre sus bonos soberanos, para aclarar que su situación es diferente.

“Trump ha pedido reiteradamente que Powell recorte las tasas y haga lo mismo por su gobierno”, afirmó el martes.

“Las tasas de interés negativas ciertamente no serían apropiadas en el entorno actual”, dijo Powell en respuesta a una consulta sobre por qué los países europeos pueden, en efecto, gravar a sus tenedores de bonos al pagarles menos de lo prestado.

“Nuestra economía está en una posición sólida. Hemos crecido, tenemos un sector de consumo sólido, tenemos inflación (...) Se tiende a ver tasas negativas en las economías más grandes en momentos en que el crecimiento es muy bajo y la inflación también. Ése no es el caso aquí”, argumentó.

La declaración de apertura de Powell  destacó que incluso después de un año en el que muchos analistas de mercados vieron un creciente riesgo de una recesión en Estados Unidos, hoy el panorama es de una continua expansión.

Aseguró que el impacto de los tres recortes de tasas este año aún se tiene que sentir en el respaldo al gasto de los hogares y de las empresas y permitirá que el banco central mantenga el costo del crédito en su actual nivel a menos que exista un cambio “material” en las perspectivas económicas.

Hasta ahora, los inversionistas han leído eso como que las tasas se mantendrán hasta finales del próximo año, tal vez evitando que la Fed tenga que reducir o aumentar el costo del endeudamiento en lo que se espera sea una amarga campaña presidencial enfocada en temas económicos.