Este lunes, el presidente electo de Estados Unidos, Joseph Biden, dio un discurso sobre la situación de la economía estadounidense, la cuál dijo que se encuentra “en apuros”.

En una rueda de prensa en Wilmington (Delaware), mencionó que se acerca un “invierno muy oscuro” y pidió al Congreso que aprobara, lo antes posible, un paquete de estímulo económico para ayudar a los trabajadores que luchan para hacer frente a la pandemia de Covid-19,

“El Congreso debería proporcionar billones de dólares en apoyo fiscal a trabajadores, empresas y gobiernos estatales y locales”, mencionó.

“Para los millones de estadounidenses que han perdido horas (de trabajo) y salarios o han perdido sus empleos, podemos brindar un alivio inmediato (...) Debe hacerse rápidamente”, dijo Biden.

Agregó: “El Congreso debería unirse y aprobar un paquete de ayuda en línea del proyecto de ley de 3 billones de dólares que los demócratas aprobaron hace unos meses”.

Joe Biden expresó su frustración por la reticencia de Donald Trump a cooperar con la transición hacia el nuevo gobierno y advirtió que “más gente podría morir” sin una inmediata coordinación de acciones contra la pandemia.

“Más gente podría morir si no coordinamos” en asuntos como la distribución de vacunas contra el Covid-19 lo antes posible, sostuvo el líder demócrata a periodistas cuando le preguntaron cuál es la mayor amenaza que genera la obstrucción de Trump, quien aún no reconoce la derrota en las urnas.

Por su parte, la vicepresidenta electa, Kamala Harris, dijo que estaban enfocados en “abrir la economía de EU de manera responsable y reconstruirla para que funcione para los trabajadores”.

Reparar al mercado laboral

Por otra parte, el vicepresidente de la Reserva Federal, Richard Clarida, dijo que la Fed usará una amplia serie de medidas para mejorar la situación del empleo, incluyendo la tasa de participación en la fuerza laboral, para determinar cuándo la economía vuelva al “máximo empleo”.

Asimismo, explicó con detalle la firmeza con la que la Fed está comprometida no sólo a bajar la tasa de desempleo, sino también a asegurar que los trabajadores marginados vuelvan a sus puestos después de la dramática pérdida de empleos de la primavera.

Clarida dijo que “como cuestión práctica”, las autoridades no considerarán que la economía está en pleno empleo sólo porque la tasa de desempleo haya vuelto a un nivel bajo.

Más bien, explicó, una parte adecuada de la población tendrá que estar trabajando.

Insistió en que mientras ese indicador esté deprimido, y mientras la inflación permanezca controlada, “la política monetaria debería seguir siendo calibrada para eliminar ese déficit de empleo”, dijo Clarida. (con información de Reuters)

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