Haruhiko Kuroda, gobernador del Banco de Japón (BOJ, por su sigla en inglés) rechazó las llamadas de los críticos para que el banco central vaya más lento en la búsqueda de un objetivo de inflación de 2% y destacó la necesidad de adoptar las medidas que sean necesarias para lograr su ambiciosa meta de precios al consumidor.

Varios funcionarios, entre ellos miembros del directorio del BOJ, han advertido recientemente que empujar al alza los precios demasiado rápido podría afectar el consumo y han pedido a la entidad que se dé más tiempo para alcanzar su meta de inflación. Sin embargo, Kuroda reafirmó la necesidad de volver a impulsar los precios como una prioridad del banco central.

Si el BOJ se moviera lentamente hacia el logro de la meta de precios, los ajustes salariales también serían lentos , indicó Kuroda a los líderes de negocios en la ciudad de Nagoya, sede del gigante automotriz Toyota Motor Corp.

Con el fin de superar la deflación en otras palabras, romper el punto muerto alguien tiene que mostrar una voluntad inquebrantable y cambiar la situación. Cuando la evolución de los precios está en juego, el BOJ debe ser el primero en moverse , agregó.

Japón volvió a caer en recesión por segunda vez en un año en el trimestre julio-septiembre luego de que un crecimiento débil de los salarios y la desaceleración en China golpearon el consumo y las exportaciones.

Lo anterior significó un nuevo revés para los abenomics, una ambiciosa estrategia de reactivación lanzada a finales del 2012 por el primer ministro Shinzo Abe.

Los precios al consumidor también han seguido declinando en gran parte por la caída de los costos de la energía, manteniendo al Banco de Japón bajo presión para que expanda su programa de estímulo a fin de alcanzar su compromiso de acelerar la inflación a 2% en torno a principios del 2017.

Hace unos días el BOJ indicó en un comunicado que las expectativas de inflación parecen estar aumentando en general desde una perspectiva algo más de largo plazo, aunque algunos indicadores han mostrado recientemente desarrollos relativamente débiles .

El Índice de Precios de Consumo de referencia en Japón, que excluye el impacto de los alimentos frescos, pero sí contabiliza el de la energía, se situó en octubre en -0.1% interanual, manteniéndose por tercer mes consecutivo por debajo de cero.