Japón podría enfrentar una crisis similar a la de Grecia antes del 2015, si no asumen medidas inmediatas para estabilizar y financiar su deuda soberana, advirtió el nuevo primer ministro de aquel país, Naoto Kan.

Durante su participación ante el Parlamento, el funcionario reconoció que las obligaciones públicas del gobierno japonés podrían superar 200% de su PIB este mismo año, resultado de dos décadas de recaudar fondos a través de la emisión de deuda.

En los últimos 20 años, no se han subido impuestos y las arcas se han alimentado de la emisión de bonos, lo que ha disparado la deuda a niveles sin precedentes , refirió.

La deuda del gobierno japonés ascendía hasta el 31 de marzo de este año a 882,900 billones de yenes, unos 9 billones de dólares, según cifras de su Ministerio de Finanzas. Ésta es la cifra más alta de deuda entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y se ha convertido en la que más rápido creció, 80% en menos de 10 años.

El economista Stephen Gallagher, de la escuela de negocios de Suiza, IMD por su sigla en inglés, detalla que el problema del financiamiento de deuda es mayor para esta vieja economía industrializada , si se toma en cuenta que normalmente, la corrección fiscal se realiza a través de más impuestos.

Ante los problemas del envejecimiento de la población y el creciente desempleo, resulta difícil pensar que el aumento de impuestos sea una opción viable para resolver el endeudamiento, detalla.

Los bonos del gobierno japonés tienen una calificación de Aa2 por parte de Moody’s, que mantiene en perspectiva estable sobre la deuda nipona y de AA por parte de Standard & Poor’s, que considera que la flexibilidad para afrontar la creciente deuda disminuyó.

Según los analistas de ambas calificadoras, el país no corre un riesgo inmediato de que la rentabilidad se dispare, aunque sí podría hacerlo en el mediano plazo .

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