Japón está en camino de cumplir con su promesa de reducir a la mitad su déficit presupuestario primario -excluyendo nuevas ventas de bonos y el pago de deudas- en el próximo año fiscal, informó Shinzo Abe, primer ministro.

Abe formuló el comentario durante una reunión de funcionarios del gobierno y del bloque oficialista, donde se presentó el borrador del presupuesto anual para el año fiscal que comienza el 1 de abril.

El presupuesto anual, que debe ser aprobado por el gabinete y desde ahí pasará al Parlamento, destaca la necesidad de que el primer ministro sustente el crecimiento, al tiempo que reduzca la mayor carga de deuda del mundo industrial.

Me gustaría que el Parlamento apruebe este presupuesto lo antes posible, de modo que el fruto del Abenomics pueda propagarse por las regiones , manifestó Abe, citado por la agencia de noticias Kyodo, en referencia al nombre con el que se ha bautizado a sus políticas económicas.

Por su parte, Taro Aso, ministro de Finanzas, confirmó que el presupuesto de la cuenta general anual de Japón alcanzará un récord de 96.34 billones de yenes (815,400 millones de dólares) el próximo año fiscal, 460,000 millones de yenes más que en el año actual, reflejando los crecientes costos de la previsión social.

Agregó que los ingresos impositivos alcanzarán 54.53 billones de yenes, 4.53 billones de yenes más que este año fiscal y un máximo nivel en 24 años.

Eso permitirá que el gobierno reduzca la nueva emisión de bonos en 4.39 billones de yenes respecto del año fiscal actual a 36.86 billones de yenes, por debajo de 40 billones de yenes por primera vez en seis años.

Los cálculos del Ministerio de Finanzas muestran que el objetivo de equilibrar el presupuesto primario al 2020-2021 sigue siendo ambicioso. El presupuesto del 2015-2016 sigue a un presupuesto adicional de 3,100 billones de yenes para este año fiscal.