Japón anunció la próxima compra de obligaciones de Estado chinas, una inédita adquisición que simboliza el fortalecimiento de los intercambios financieros entre las dos potencias asiáticas.

" Hemos recibido el acuerdo de las autoridades chinas para adquirir obligaciones de Estado por 65,000 millones de yuanes, unos 10,300 millones de dólares", explicó el martes el ministro japonés de Finanzas, Jun Azumi, en conferencia de prensa.

Esta compra se produce en el marco de una serie de acuerdos financieros suscritos entre Tokio y Pekín a fines de diciembre, con motivo de una cumbre entre los primeros ministros japonés, Yoshihiko Noda, y chino, Wen Jiabao.

Tras este encuentro, las autoridades niponas pidieron formalmente permiso de comprar obligaciones chinas a Pekín, que dio su luz verde.

A diferencia de otros países, China no permite a los inversores comprar libremente su deuda, y solo concede este permiso mediante una autorización especial que ninguna gran potencia había obtenido hasta ahora.

China y Japón tienen enormes reservas de divisas. Ambos países, que siguen con preocupación la crisis de la deuda europea, son los principales poseedores de títulos de deuda estadounidenses.

Hasta ahora China era además "uno de los cinco principales compradores del Tesoro japonés" y por ello "para Japón era importante tener una cierta reciprocidad", explicó Ivan Tselichtchev, economista en la Universidad de Niigata.

RDS