Italia reiteró que cumplirá su promesa de equilibrar el presupuesto el próximo año pese a que el país se encuentra en recesión, en momentos en que los temores del mercado por las débiles finanzas públicas de España amenazan con hacer recrudecer la crisis de la zona euro.

El rendimiento de los bonos españoles a 10 años ha subido por encima del 6.1%, acercándose a niveles que generaron pánico cuando Italia estaba en la misma situación el año pasado. El lunes, las tasas de la deuda italiana a 10 años permanecían en torno al 5.6 por ciento.

El gabinete italiano tenía previsto reunirse para reducir las proyecciones sobre el desempeño de la economía durante este año, pero la aprobación de las nuevas previsiones económicas se suspendió hasta el miércoles para dar más tiempo para recopilar la información adicional solicitada por la Comisión Europea.

En medio de temor a un resurgimiento de la crisis de deuda frente a las dificultades presupuestarias de España, los costos de endeudamiento de los países periféricos de la zona euro se han disparado hacia niveles potencialmente peligrosos.

El primer ministro Mario Monti, designado en noviembre del año pasado en su cargo para frenar la especulación de los mercados contra Italia, ha enfrentado una creciente oposición en su país a las reformas económicas que impulsa.

El lunes, el viceministro de Economía italiano, Gianfranco Polillo, reiteró que Roma revisará su proyección sobre la marcha de la economía. Actualmente, se espera que el PIB se contraiga un 0.4% este año.

Polillo anticipó que la nueva estimación sería mejor a la de la Comisión Europea, que prevé una contracción del 1.3 por ciento.