Roma.- La fase de contracción de la economía de Italia finalizará en los próximos meses ante señales positivas de la demanda interna, informó hoy el Instituto de Estadísticas (Istat).

Sin embargo, la dependencia admitió en su nota mensual sobre la economía italiana que las condiciones del mercado laboral son todavía difíciles, con la tasa de desempleo aún al alza.

El Istat dijo que en el cuarto trimestre de 2014 la actividad económica se mantuvo débil, con un Producto Interno Bruto (PIB) que cayó 0.1% respecto a los tres meses precedentes.

Esa situación fue resultado de la contracción del valor agregado en los sectores manufacturero y de la construcción, y de la estabilización en el de servicios, agregó.

Indicó que el mercado laboral atraviesa una fase de estancamiento, con una caída del empleo del 0.2% en octubre respecto a septiembre.

El Istat resaltó que a nivel global el escenario macroeconómico aparece fragmentado. Destacó que entre las economías avanzadas Estados Unidos muestra vigorosas señales de crecimiento, mientras que en la Zona Euro los indicadores evidencian las primeras señales de mejoría.

Dijo que la estabilización del precio del petróleo en los actuales niveles influirá moderadamente en el crecimiento económico de los principales países europeos.

Sin embargo, advirtió que la caída de los precios energéticos podría acentuar los impulsos deflacionarios con un impacto negativo respecto a las expectativas y que las naciones más afectadas serían aquellas más endeudadas, como Italia, que verían aumentar el costo real del débito.