El Banco de Italia recortó el viernes su estimación para la alicaída economía del país, en momentos en que las condiciones crediticias y el panorama sombrío a nivel internacional opacan las proyecciones locales de cara a las elecciones nacionales de febrero.

El banco central italiano dijo que ahora espera que el producto interno bruto (PIB) se contraiga un 1.0% este año, en lugar del 0.2% que había estimado en julio.

En un informe económico trimestral que resaltó los desafíos económicos que enfrentará el próximo Gobierno de Italia, el banco señaló que la recesión que había comenzado en el primer trimestre del 2011 se extendería bien entrado el 2013.

La entidad estimó una modesta e incierta recuperación en la segunda mitad del año y un crecimiento de apenas el 0.7% en el 2014, y agregó que la economía probablemente se contrajo un 2.1% en el 2012.

El primer ministro Mario Monti, designado en lo más álgido de la crisis financiera del 2011 para evitar que la enorme deuda pública de Italia se saliera de control, ha recibido muchos elogios por restaurar la credibilidad internacional.

Pero Monti ha atravesado una severa recesión económica, que se exacerbó por las duras medidas de austeridad que ha impuesto, dejando un gran desafío al Gobierno que suceda a su administración tecnócrata luego de los comicios del 24 y 25 de febrero.

Subrayando el daño sufrido por la tercera economía más grande de la zona euro desde el inicio de la crisis, el Banco de Italia indicó que aunque la economía del país vuelva al crecimiento en el 2014, el PIB seguirá casi 7 puntos porcentuales por debajo del nivel del 2007.

El reporte estimó que el déficit público de Italia cayó a alrededor del 3% del PIB en el 2012, desde el 3.9% en el 2011.

Si bien no brindó un pronóstico preciso sobre el déficit para este año, cuando el Gobierno estimó un presupuesto equilibrado en términos estructurales o ajustados por crecimiento, dijo que las medidas presupuestarias tomadas en el 2011 "permitirían una mejora en el equilibrio de las finanzas públicas en el período 2013-2014".

El banco central italiano dijo que la proporción deuda-PIB, que el Gobierno estima que alcanzará el 126,1% en el 2013, comenzaría a reducirse en el 2014, gracias a una mejora en el superávit primario -que excluye los costos de los servicios de deuda- y un regreso del país al crecimiento económico.

Los nuevos pronósticos del banco son bastante más pesimistas que las estimaciones efectuadas por el Gobierno en octubre, que ven la economía contrayéndose un 0.2% en el 2013 antes de regresar a un crecimiento del 1.1% en el 2014.

El informe indicó que cualquiera sea el Gobierno que llegue al poder luego de las elecciones, tendría que continuar reequilibrando las finanzas públicas y aplicando reformas para restaurar la competitividad económica de Italia.

RDS