Italia quiere que Francia y España apoyen su campaña para cambiar las reglas fiscales de la Unión Europea (UE) y centrarlas más en el crecimiento, ante la desaceleración económica regional y mundial, dijo el ministro de Economía, Giovanni Tria, en declaraciones este fin de semana.

La coalición gobernante de Italia, forjada hace un año por el Movimiento 5 Estrellas y el partido derechista Liga, siempre ha criticado el denominado tratado del Pacto Fiscal de la UE, que en el 2013 introdujo normas presupuestarias más estrictas.

El líder de la Liga y vice primer ministro, Matteo Salvini, culpa a la UE de empobrecer al país al obligarlo a adoptar la austeridad cuando se requiere una política fiscal más expansiva.

Con una deuda de más de 130% del PIB, Italia es el segundo país más endeudado de la zona euro, después de Grecia. En dos ocasiones en seis meses ha evitado la aplicación de medidas disciplinarias por parte de la UE tras haber aplicado estímulos presupuestarios, incluyendo nuevas e importantes medidas de bienestar social.

En una entrevista con el diario italiano La Stampa, Tria expuso que los estados de la UE deberían revisar sus prioridades y negó que Italia estuviera aislada en su intento de revisión de las normas.

Francia no ha mostrado mucho entusiasmo público por la causa de Italia, y el ministro de Finanzas, Bruno Le Maire, expresó el mes pasado que esperaba que Roma cumpliera con las normas de la UE.

Sin embargo, París ha empezado a elevar el gasto y recortar impuestos, presentando el año pasado un paquete de más de 10,000 millones de euros (11,300 millones de dólares) en respuesta a las prolongadas protestas callejeras.

“Italia está ciertamente al lado de Francia y España, y parcialmente al lado de Alemania. Existen los requisitos previos para cambiar las políticas económicas de la UE”, manifestó Tria, un tecnócrata que es considerado una voz moderada dentro del gobierno.

Eurogrupo respalda no sancionar a Italia

Por otro lado, ministros de Economía y Finanzas de la eurozona respaldaron la decisión de la Comisión Europea de no abrir un procedimiento sancionador contra Italia por su abultada deuda tras los ajustes legislados por Roma, pero advirtieron que seguirán vigilando sus cuentas en el 2020.

El presidente del eurogrupo, Mário Centeno, afirmó tras el encuentro que los ministros valoraron que las negociaciones entre la comisión y el gobierno italiano hayan permitido evitar un procedimiento, y destacó que hay un “gran consenso” entre los socios europeos sobre la dificultad de adoptar compromisos como los asumidos por Roma.

La semana pasada, la Comisión Europea decidió no abrir un procedimiento de déficit excesivo contra Italia, que en última instancia podría conllevar una multa de 3,500 millones de euros, pese a que a principios de junio lo consideró justificado por no haber reducido lo suficiente la deuda, que supera 132% del PIB.

Roma se libró por segunda vez de este expediente —con el que Bruselas ya amenazó en diciembre pasado— tras legislar un ajuste presupuestario de 7,600 millones de euros, que debería permitir al país cumplir con la meta de déficit pactada para el 2019 (2.04% del PIB) y hacer la corrección estructural exigida por Bruselas.