Irlanda dio un importante paso para salir del rescate de la Unión Europea y el FMI, y dio a la crisis de deuda de la zona euro un destello de esperanza al vender bonos soberanos a largo plazo por primera vez desde el 2010, captando 4,200 millones de euros.

En la prueba más grande de confianza desde que quedó fuera del mercado de deuda en septiembre del 2010, Irlanda lanzó su segundo canje de bonos en seis meses, pero en una medida sorpresiva, también abrió la venta de papeles a cinco y ocho años a nuevos inversores.

La agencia de deuda de Irlanda dijo que los nuevos inversores adquirieron 4,200 millones de euros de los nuevos bonos del Tesoro 2017 y de la emisión existente de 2020, equivalente a un 2.6 por ciento de la producción económica anual del país y mucho más allá de las expectativas.

Los tenedores de papeles con vencimiento en el 2013 y 2014 intercambiaron 1,000 millones de euros de su deuda existente, lo que significa que Irlanda recortó 5,200 millones de euros más de los pesados requerimientos de financiamiento que lo amenazaban con dejarlo requiriendo ayuda extra en el 2014.

"La fuerte demanda y el hecho de que más de 4,000 millones de euros de esto es dinero nuevo es un paso significativo para Irlanda en volver a ganar nuestra soberanía económica", dijo el ministro de Finanzas Michael Noonan, en un comunicado.

El funcionario agregó que entendía que la mayoría de la demanda provenía de inversores extranjeros, particularmente en Estados Unidos.

Si bien la profundización de la crisis de la zona euro forzó a España e Italia a emitir deuda con rendimientos más altos, los costos de financiamiento de Irlanda han caído marcadamente tras la cumbre de la UE del mes pasado, cuando los líderes de la región acordaron ver una forma de mejorar los términos de su rescate.