Commerzbank, el segundo mayor banco de Alemania, advirtió que enfrentará un impacto financiero por los costos de llegar a un acuerdo en las investigaciones en Estados Unidos sobre violaciones a las sanciones contra Irán y otros países, que podrían exceder lo previsto.

El banco dijo que Estados Unidos estaba investigando si sus transacciones con Irán, Sudán, Myanmar, Corea del Norte y Cuba habían violado los embargos y señaló que otros prestamistas habían pagado grandes sumas por acuerdos que pusieron fin a las investigaciones.

La revelación fue publicada por un diario alemán en base a un documento presentado por el banco en junio ante el regulador alemán Bafin.

"El impacto financiero del procedimiento y su finalización no pueden ser anticipados y podrían exceder las provisiones eventuales del caso, algo que podría tener consecuencias considerablemente negativas", dijo Commerzbank en la presentación.

Un portavoz de Commerzbank insistió en que el banco no ha realizado nuevos negocios con Irán desde el 2007 y señaló que era demasiado pronto para anticipar los alcances financieros que tendría la investigación por parte de Estados Unidos.

Las autoridades estadounidenses han estado siguiendo activamente la pista de las transacciones de varios bancos para evaluar posibles violaciones a las sanciones contra terceros países.

El banco británico Standard Chartered alcanzó la semana pasada un acuerdo por 340 millones para cerrar la investigación, después de que el Departamento de Servicios Financieros lo acusó de realizar transacciones relacionadas con Irán por 250,000 millones de dólares.

En una muestra del alcance del tema, otro gran banco global, el Royal Bank of Scotland (RBS), dijo que las autoridades de Estados Unidos también están investigando al banco sobre posibles violaciones de las sanciones contra Irán.

Un portavoz de RBS remitió a las revelaciones publicadas a principios de este mes junto a los resultados del banco para la primera mitad del año.

La información indicó que RBS había iniciado negociaciones con autoridades estadounidenses y británicas sobre si obedeció las sanciones económicas sobre Irán, y que podía afrontar impactos materiales a partir de la investigación.

La pesquisa aumenta la posibilidad de una severa multa para el banco británico, que también está siendo investigado por su participación en el escándalo de manipulación de la tasa Libor, e incrementará la presión sobre su presidente ejecutivo, Stephen Hester.

En las revelaciones que acompañaron los resultados de RBS en el primer semestre el 3 de agosto, el banco británico dijo que había "iniciado discusiones con autoridades del Reino Unido y Estados Unidos para discutir su compromiso histórico con las regulaciones y leyes correspondientes, entre ellas las sanciones económicas de Estados Unidos".

Eso siguió a una revisión interna comenzada por Hester poco después de su arribo al banco en el 2008.

"Los costos de la investigación, el remedio necesario podrían tener un efecto adverso en los activos netos, los resultados operativos o el flujo de caja del grupo en un período particular", indicó el banco.

El diario Financial Times informó que la Reserva Federal y el Departamento de Justicia de Estados Unidos encabezaban la investigación, citando varias fuentes cercanas al caso. Incluso citó una fuente que dijo que un gerente ya había dejado el banco tras la revisión interna.

En el 2010, RBS acordó pagar 500 millones de dólares para acordar frente a unas denuncias similares de parte de autoridades federales de Estados Unidos acerca de que ABN Amro -un banco holandés que RBS adquirió en el 2007- había violado leyes de sanciones.