El desplome de los precios de las materias primas y una desaceleración en China provocaron una ola vendedora de bonos de mercados emergentes durante los últimos dos años, pero los inversionistas han vuelto a evaluar el complicado sector.

En medio de la ola de depreciación cambiaria de los últimos años, ahora los flujos de capital son positivos e inversionistas como Eaton Vance y HSBC Asset Management han aumentado su exposición a los mercados emergentes.

La baja de los precios del petróleo desde mediados del 2014 provocó una corriente vendedora de monedas de exportadores de energía de mercados emergentes.

En promedio, las monedas de los mercados emergentes se han depreciado 30% frente al dólar desde el 2011, cuando alcanzaron sus puntos más altos tras la crisis financiera según cálculos de HSBC Asset Management y esa depreciación creó oportunidades para inversionistas pacientes.

Estamos en una coyuntura importante en que la debilidad de las monedas se ha convertido en un impulso positivo para los mercados de deuda emergente , dijo Kathleen Gaffney, codirectora de renta fija diversificada de Eaton Vance en Boston.

Sin embargo, el mercado no es para los de corazón frágil. Algunos inversionistas compran entendiendo que hay un gran riesgo de que los mercados emergentes caigan aún más.

Pero bonos infravalorados en moneda local de Brasil, Turquía y México están seduciendo a quienes ahora ven valor en ellos. Inversionistas mencionan retornos anuales altos de hasta 15% en algunos de esos activos.

No hay nada gratis, pero al menos pagan el riesgo que se está asumiendo , comentó Guillermo Ossés, jefe de cartera de deuda de mercados emergentes de HSBC Asset Management, en Nueva York.

HSBC, que gestiona 135,000 millones de dólares en activos de mercados emergentes, tomó en el verano posiciones en deuda en moneda local de Brasil, México, Turquía, Sudáfrica, Indonesia y Colombia, indicó Ossés.

Las monedas de esos países se han deteriorado a niveles que han ayudado a mejorar sus balanzas comerciales.

Gaffney mencionó que Eaton Vance, que gestiona activos por casi 300,000 millones de dólares, sumó deuda de México y abrió posiciones en Brasil e Indonesia, y agregó que sus fondos de bonos, que tienen más de 1,000 millones en activos, tienen ahora 15% de exposición a deuda de mercados emergentes.

Los inversionistas inyectaron 13,900 millones de dólares a los mercados emergentes en octubre, la primera entrada neta de dinero a la categoría desde junio, según cifras del Instituto de Finanzas Internacionales. Los bonos de mercados emergentes atrajeron 7,700 millones de dólares en inversionistas.