La aversión al riesgo entre los inversionistas por la crisis de la deuda ha presionado las tasas en Europa, considerando a países nórdicos y del sur de Europa como coberturas contra el riesgo, coincidieron analistas de Vector, Banco Base y BBVA.

De acuerdo con el director de Análisis y Estrategias en Vector, Rodolfo Navarrete, es claro que están saliendo de valores españoles para refugiarse en títulos de Alemania, Suiza, Bélgica o Finlandia.

La tasa negativa significa que los inversionistas están tan nerviosos que buscan un seguro para su dinero y están dispuestos a pagarle al emisor con tal de tener un activo seguro y sin riesgo , refirió.

Desde el 9 de junio pasado se ha observado una tendencia de rendimientos en tasa negativa entre ciertos países europeos como son Alemania, Bélgica, Luxemburgo, Holanda, Finlandia, Austria, Dinamarca y Suiza.

Tan sólo la semana pasada, el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) colocó 1,488 millones de euros en títulos a seis meses, con una tasa negativa de 0.0113 por ciento.

De acuerdo con el analista de Banco Base, Luis Murra Sánchez, la emisión de tasas negativas ha sido más frecuente después de que el Banco Central Europeo (BCE) recortara la tasa de depósitos a 0%, mientras redujo a 0.75% la de refinanciamiento, con el objeto de desincentivar la acumulación de fondos por parte de las instituciones financieras.

Una inversión a una ligera tasa negativa es considerada una cobertura contra el riesgo de una salida de un país miembro de la eurozona o cualquier evento de igual magnitud debido a la relativa poca relación o exposición con el resto de la región , precisó.

Después del recorte del BCE, los depósitos pasaron de 808,516 millones de euros a cerca de 350,000 millones; por ello, la búsqueda de rendimiento ha sido un factor importante que ha contribuido a reducir las tasas, precisó el experto de Base.

EURO ZONA, TRES BLOQUES

Por otro lado, el economista jefe de Estudios para el Desarrollo de BBVA, Rafael Domenech, detalló en un análisis que los inversionistas han dividido a la eurozona en tres bloques, según su percepción de riesgo.

El primer bloque es el de los países que pagan altos intereses cada vez que buscan financiamiento, como España e Italia.

El segundo es el de los que de plano tienen cerrado el acceso al mercado, como Grecia y Portugal, y por último, el de los nórdicos y del sur, que obtienen préstamos a interés cero e incluso negativo.

Esta división es importante para entender los desequilibrios económicos y financieros de la eurozona , aseveró.

Según el experto de Vector, la crisis de la deuda soberana está produciendo una especie de migración desde los títulos de países poco solventes hacia los que sí lo son y se están convirtiendo en refugio.

ymorales@eleconomista.mx