Moscú.-Las inundaciones que golpearon la costa rusa del mar Negro han sembrado el caos en caminos y vías ferroviarias claves hacia el principal puerto exportador de granos del país, pero el impacto sobre las exportaciones podría retrasarse por el alto nivel de almacenamiento, dijeron el lunes diversas fuentes.

Los efectos probablemente sean de corto plazo pero develaron los riesgos de infraestructura que enfrenta Rusia, que intenta garantizar y fortalecer su posición como importante exportador mundial de trigo gracias a sus enormes reservas de tierras agrícolas.

Russian Railways anunció que había suspendido el tráfico ferroviario hacia Novorossiisk para reparar un puente al sudoeste de Krymsk, por lejos la más golpeada de las ciudades cuando las aguas irrumpieron de repente en las primeras horas del sábado, matando a 171 personas.

La operadora estatal de ferrovías dijo que la base de la vía también había sido afectada en algunos lugares. El tráfico entre Krymsk y Novorossiisk se había reanudado, aunque sólo trenes destinados hacia el sur y de pasajeros tenían prioridades.

El Gobierno ruso tiene la meta ambiciosa de que las exportaciones de granos suban a 40 millones de toneladas por año. Rusia dejó atrás una sequía catastrófica en el ciclo de cultivo 2010/2011 para exportar un récord de 28 millones de toneladas en el año a junio del 2012, dijeron analistas del Instituto para Estudios del Mercado Agrícola (IKAR).

El obstáculo más grande para el crecimiento de la exportación es la infraestructura. Novorossiisk, un puerto de exportación de granos, tiene dos terminales que están conectadas a campos de trigo al norte de las montañas del Cáucaso por una sola ferrovía y por carreteras.

Inclusive con buen clima, las espera fuera del puerto son crónicas.

El lunes, el tráfico de carga en la costa se limitaba principalmente a productos alimentarios y petroleros designados para el mercado doméstico.

Un operador de una firma exportadora de granos rusos dijo que el tráfico de camiones estaba detenido en un cruce montañoso

al norte de Novorossiisk y citó estimaciones que señalan que varios caminos dañados necesitarán siete días para ser reparados.

HAY RESERVAS

Sin embargo, los embarques probablemente no sufran una reducción inmediata. Novorossiisk pudo retomar completamente sus operaciones el domingo, luego de que el clima obligó a una suspensión temporal de las tareas de carga.

Los elevadores de dos terminales de granos en Novorossiisk estaban llenos y dejaron de aceptar grano la semana pasada, por lo que se puede ir dosificando las reservas para sostener el nivel de carga actual, dijeron fuentes portuarias y operadores.

"No serán reabastecidos rápidamente", dijo un operador, y agregó que el impacto sobre las exportaciones se verá cuando las reservas de las terminales portuarias se agoten.

Para entonces, el transporte podría estar en funcionamiento.

"Igual que los embarques, parece que todo volverá a la normalidad dentro de la semana", dijo Andrei Sizov, director general de la consultora agrícola SovEcon, por correo electrónico.

No se esperaban daños a las cosechas rusas de granos y oleaginosas, debido a que las inundación no alcanzó regiones productoras claves.

"La zona de Krymsk nunca se distinguió por su producción de granos u oleaginosas", dijo Dmitry Rylko, director general del IKAR.

"Producen vegetales en esa zona," agregó Rylko.

Sizov, que citó estimaciones de operadores, dijo que se habrían dañado alrededor de 10.000 a 20.000 hectáreas sembradas con trigo, girasol y otros cultivos.

"Parece que las inundaciones no afectaron áreas significativas", dijo Sizov.

Rylko dijo que estaba considerando disminuir su pronóstico de cosecha pero principalmente debido a las prolongadas lluvias en el sur del país, que comenzaron a fines de mayo y podrían provocar un menor rendimiento.

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