Una intervención en el mercado cambiario tendría un impacto relativamente bajo ante el creciente sentimiento de riesgo hacia economías emergentes, particularmente hacia México, que tiene sus propios elementos de afectación, advierte Mariana Ramírez, analista en Ve por Más.

“Todavía no se descuenta totalmente el tema electoral como se vio en procesos previos, que desde abril y mayo se presentaba. Creemos que el tipo de cambio seguirá en senda de depreciación y aún no ha tocado fondo (...) una intervención en este momento tendría un impacto relativamente bajo”, dice la analista.

La presión sobre el tipo de cambio data de mediados de mayo y se mantuvo este lunes 11 de junio para tocar su punto más bajo desde febrero del 2017 que, en un punto de la jornada, cerró en 20.5535 pesos por dólar, su nivel más alto de la sesión.

Andrés Abadía, economista sénior en Pantheon Macroeconomics, explica que “seguramente el banco central se mantiene bajo estrés al ver que los inversionistas siguen deshaciendo sus posiciones en pesos mexicanos, orillados por el sentimiento de riesgo contra emergentes”.

Desde la perspectiva de ambos, la alternativa más viable para ordenar la depreciación prevista ante la proximidad de las elecciones es un alza de tasas en la reunión del 21 de junio del Banco de México.

“Un alza de tasas por parte de Banco de México el 21 de junio podría mitigar la incertidumbre previa a las elecciones (...) Desde nuestro punto de vista, será hasta mediados de junio cuando la depreciación comenzará a descontar las elecciones”, expone la estratega de Ve por Más. Añade que  se han presentado eventos externos determinantes para la aversión hacia emergentes, dice.

“Las preocupaciones por el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, la reciente imposición del aluminio y acero y la respuesta mexicana hacia productos de Estados Unidos han agravado la situación para México”, explica aparte Abadía.

Aversión sin selectividad

Por separado, comentan que el peso mexicano se mantiene como una de las cinco divisas emergentes con mayor volatilidad, junto con el real brasileño, la lira turca, el rand sudafricano y el rublo ruso.

La aversión al riesgo emergente se profundiza mientras la administración de Donald Trump implementa más medidas proteccionistas, dice el estratega de Pantheon. La analista de Ve por Más recuerda que mañana se dará el cuarto anuncio monetario del año por parte de la Reserva Federal para el que se anticipa un alza de tasas que las ubicaría en un rango entre 1.75 y 2 por ciento.

Elecciones, la gran diferencia

“Las dos economías más grandes de América Latina enfrentarán procesos electorales. Son las divisas de Brasil y México las que han experimentado los mayores golpes en la última semana entre los emergentes, con caídas de 3.3 y 2.2%, respectivamente”, evidencia Abadía.

El riesgo aumenta al asumir que el líder en las encuestas es el candidato de izquierda Andrés Manuel López Obrador, quien también podría tener mayoría en el Congreso.

La estratega de Ve por Más considera que la intervención del mercado podría estar guardándose precisamente para un momento más orientado a una volatilidad mayor, como podría ser la que se genere a partir del resultado electoral y la composición del Congreso.