París. El desempeño de la economía mexicana en el 2014 depende más de resolver conflictos políticos y sociales internos que de factores externos como el retiro de estímulos monetarios de la Reserva Federal (Fed), de acuerdo con Dominique Fruchter, economista senior para América Latina de la aseguradora de ventas a crédito Coface.

En el marco de la conferencia de prensa para presentar el Panorama Riesgo País 2014, el especialista de la firma francesa afirmó que el país enfrenta lastres con efectos significativos para la economía, al tiempo que la trascendencia de las reformas estructurales aprobadas el año pasado aún no está garantizada.

Mucho dependerá del deseo de la clase política y el poder de la justicia para aplicar estas reformas , sostuvo Fruchter en conversación con El Economista.

Refirió que el voto del PAN en favor de las leyes secundarias que impulse el PRI todavía está por verse; pero considera de mayor importancia los conflictos de violencia por las mafias, la extorsión y la corrupción en las administraciones federales y locales de gobierno que limitan el crecimiento económico de México.

Sin embargo, el especialista de Coface refirió que las expectativas del crecimiento económico, que para el gobierno mexicano son de 3.9% del Producto Interno Bruto este año, son un factor de atracción de inversión extranjera directa, pero la que podría disminuir en caso de un rápido retiro de compra de activos por parte de la Fed es la inversión de portafolio o especulativa, ya que este capital busca los mejores rendimientos en altas tasas de interés.

Aun así, Fruchter no estima que la Fed proceda con rapidez al retiro de estímulos.

Por ahora, precisó, la calificación de Riesgo País para México es de A4 sin perspectiva positiva, ya que aún queda por ver cómo procede la regulación secundaria para las reformas estructurales, agregó el Economista Senior de Coface. De modo que, por ahora, los cambios aprobados son sólo una buena señal para el futuro del país.

manuel.lombera@eleconomista.mx