El flujo neto de capitales dirigido hacia México entre enero y noviembre del año pasado llegó a 12,900 millones de dólares, esto es la mitad de las entradas observadas en el mismo periodo del año previo, correspondientes a 21,800 millones de dólares, de acuerdo con el Instituto Internacional de Finanzas.

El Instituto ya había venido documentando, desde julio pasado, una desaceleración en el flujo neto de capitales al mercado mexicano. Comportamiento que para noviembre se agudizó con una “alerta de reversa”, explicada, de acuerdo con ellos, por la posibilidad de que el Senado de Estados Unidos pasara, como sucedió, la reforma fiscal propuesta por el partido republicano, a pesar de la desaceleración se ubicó en el séptimo lugar como receptor de capitales.

En aquel momento, el IIF argumentó además que “varios factores parecen haber contribuido a esta reversa, incluyendo un menor apetito por riesgo emergente conforme el Senado de Estados Unidos revisaba la propuesta de cambios tributarios”.

Sólo en noviembre, el IIF estima una salida de 1,100 millones de dólares de México.

Ahí mismo, destacaron que los inversionistas incrementaron la demanda de coberturas y bonos, lo que aceleró la volatilidad y detonó un cambio en la tendencia que se mantuvo positiva desde mediados de noviembre.

En el Capital Flows Tracker se explica que la aprobación de la reforma tributaria por parte del Senado refuerza las previsiones de que el incremento de tasas de Estados Unidos será menos gradual, lo que pesará en un reajuste de portafolios donde saldrán perdiendo los mercados emergentes.

PERO NO SALIERON

A pesar de este menor flujo de capitales hacia México, el IIF documenta salidas en el mismo periodo, de seis mercados emergentes: China, Hungría, Corea, Polonia, Chile y Tailandia.

Según sus cuentas, entre enero y junio, el mercado emergente que registró el mayor retorno de capitales fue Corea, estimado en 68,600 millones de dólares.

Luego, sigue la salida de China, estimada en 57,500 millones de dólares, y Tailandia, donde los inversionistas deshicieron posiciones por 18,300 millones de dólares.

Estas salidas de capital contrastan con las registradas entre enero y noviembre del año 2016, cuando sólo se registraron salidas de capital de cuatro mercados emergentes: China, Corea, Tailandia y Hungría, detalla el reporte.

En aquel año, el retorno de capitales de China fue de 578, 800 millones de dólares, un retorno mucho mayor al registrado en el 2017, refieren los expertos del IIF.

Apetito por emergentes

Al interior del reporte Flows Alert, el IIF reportó que el flujo de capitales hacia mercados emergentes inició el año con un sólido avance de 7,000 millones de dólares, que es la mayor entrada semanal en un comparativo a 10 meses.

De acuerdo con expertos del Instituto este comportamiento positivo resultó del debilitamiento del dólar estadounidense registrado en la primera semana del año.

Estimaron que estos capitales llegaron principalmente a Corea, Indonesia y Tailandia, atraídos por su menor exposición al fortalecimiento del dólar.

No obstante, anticipan una desaceleración para la segunda semana del año, tomando en cuenta la decisión del Banco Popular de China de suavizar los controles del renminbi (yuan) y por los esfuerzos de Corea del Sur y Taiwán de incentivar el fortalecimiento de sus monedas.

En el reporte, dirigido por Fiona Nguyen, analista de investigación sénior en el IIF, refieren que este comportamiento positivo de la primera semana del año se presenta tras la mayor entrada anual de capitales a mercados emergentes, registrada en el 2017, desde el 2014, estimada en 235,000 millones de dólares.

Los estrategas del Instituto prevén que entrada la segunda parte del año, los inversionistas internacionales endurecerán sus posiciones, de manera que serán mucho más selectivos al dirigir sus inversiones.

RESERVAS INTERNACIONALES SE REDUCEN

Mercados emergentes aprovecharon el flujo de capitales extranjeros en el 2017 para construir reservas internacionales. No obstante, 15 de ellos, lejos de ahorrar recursos en dólares, tuvieron que utilizar parte de estos activos para intervenir en el mercado y moderar la volatilidad. Uno de estos países fue México, evidencia el IIF.

Al interior del Capital Flows Trackerdestacan que la construcción de reservas en moneda extranjera, como medida precautoria ante la volatilidad, ascendió a 132,000 millones de dólares. Se trata de una estimación preliminar, que construye el IIF con datos oficiales de los países emergentes revisados.

Para darse una idea del tamaño del ahorro en reservas, basta tomar el dato divulgado por el IIF que estima que en todo el año pasado, los emergentes registraron la entrada de 235,000 millones de dólares en capital extranjero. Es la mayor entrada de inversiones en tres años.

De este estimado de flujos de capital no residente, 64% fue aprovechado por algunos mercados emergentes para crearse ahorros en dólares.

En el detalle de la información, se observa que China se encuentra a la cabeza de los emergentes que utilizaron sus reservas para realizar alguna intervención en el mercado y le siguen Corea del Sur, Tailandia, Rusia, Brasil, India, México, Colombia, entre otros.

Por cierto, la entrada anual de inversión de cartera extranjera hacia los emergentes, de 235,000 millones de dólares, supera 152,000 millones de dólares documentados también como inversión de portafolio en todo el 2016.

ymorales@eleconomista.com.mx