Londres.- El Banco de Inglaterra elevó el miércoles su pronóstico de inflación para los próximos dos años a cerca de un 1.8%, más que lo previsto por la mayoría de los economistas, lo que arroja dudas sobre la necesidad de más medidas de estímulo monetario.

El informe trimestral de inflación del Banco de Inglaterra (BoE, por su sigla en inglés) proyectó un crecimiento económico lento en el corto plazo y afirmó que la crisis de la zona euro presenta la mayor amenaza para la recuperación de la economía británica.

La semana pasada, el Comité de Política Monetaria del BoE votó a favor de inyectar otros 50,000 millones de libras esterlinas de alivio cuantitativo por los próximos tres meses, lo que lleva el total del programa a 325,000 millones de libras.

Antes del informe del miércoles, una pequeña mayoría de economistas pronosticaron una nueva extensión del alivio cuantitativo en mayo y en promedio estimaron una inflación de alrededor de un 1.6%, más que el 1.3% previsto en el informe de noviembre.

La inflación británica alcanzó un 5.2% en septiembre, su máximo nivel en tres años, pero al mes pasado se desaceleró a un 3.6 por ciento.

"La inflación probablemente cederá más, pero cuánto declinará y el ritmo probable de esa moderación siguen siendo inciertos", sostuvo el banco central.

Los precios del petróleo y el impacto incierto del alto desempleo en los salarios y los márgenes de ganancias de las empresas eran factores clave que hacían difícil predecir qué tan rápido caerá la inflación, afirmó el BoE.

"Sigue habiendo una gama de visiones entre miembros del comité (de política monetaria) respecto a la fuerza relativa de los factores que afectan el panorama para la inflación", sostuvo el informe.

Algunos miembros del comité, como el economista jefe Spencer Dale, creen que los pronósticos del BoE fueron demasiado optimistas respecto a cuánto caerá la inflación y le preocupa una pérdida de la productividad en la economía.

La predicción central en el informe de inflación es que existe un 45% de posibilidades de que la inflación superará la meta oficial en el primer trimestre del 2014 -el horizonte clave para la autoridad monetaria-, más que la probabilidad de uno en tres proyectada en noviembre.

Tras una mejoría en los sondeos de negocios y la confianza del mercado a comienzos de este año, la mayoría de los analistas cree que Gran Bretaña evitará por poco entrar en otra recesión y que el crecimiento se acelerará poco a poco en el año.

Sin embargo, el BoE recortó levemente sus pronósticos a mediano plazo, con una proyección de crecimiento anual de cerca del 3.0% en el primer trimestre del 2014, frente a un 3.2% en el informe de noviembre.

"El crecimiento del PIB en Gran Bretaña probablemente se mantendrá débil en el corto plazo antes de fortalecerse gradualmente en la medida en que los ingresos reales por hogar se recuperen, apoyados por estímulos continuos de política monetaria", dijo el informe.

Datos divulgados más temprano el miércoles mostraron que el número total de solicitudes de subsidio por desempleo subió en enero a su mayor nivel en dos años.

RDS