Los precios al consumidor en Estados Unidos se aceleraron en términos anuales en mayo y una medición de la inflación subyacente seguida atentamente por la Reserva Federal (Fed) alcanzó la meta de 2% por primera vez en seis años.

El aumento de precios reportado por el Departamento de Comercio no cambiaría la perspectiva de la Fed sobre un ritmo gradual de alzas de las tasas de interés, ya que los miembros del banco central estadounidense han dicho que no les preocupaba mucho que la inflación exceda la meta.

“Esto no implica que la Fed se vaya a volver más cauta, ya que dos incrementos más en la tasa este año siguen siendo apropiados”, dijo Ryan Sweet, economista sénior de Moody’s Analytics en West Chester, Pensilvania. “La Fed espera que la inflación supere temporalmente su objetivo”, agregó.

El banco central subió las tasas a mediados de este mes por segunda vez en el año y proyectó dos alzas más antes del final del 2018. La inflación se está acelerando en Estados Unidos en parte por un mercado laboral ajustado, con una tasa de desempleo de apenas 3.8 por ciento.

El índice de precios de consumo personal (PCE, por su sigla en inglés) subió 0.2% tras un avance similar en abril. En los 12 meses a mayo, el PCE avanzó 2.3%, el mayor incremento desde marzo del 2012, tras un avance de 2.0% anual en abril.

En tanto, el PCE que excluye los volátiles componentes de los alimentos y la energía avanzó 0.2% por sexto mes consecutivo. El incremento interanual del llamado PCE subyacente, la medición de inflación preferida por la Fed, alcanzó 2.0%, su mayor nivel desde abril del 2012.

Los mercados financieros reaccionaron tibiamente al dato, ya que los inversionistas seguían atentos a las novedades sobre las crecientes tensiones comerciales entre Estados Unidos y sus principales socios.

El secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, desmintió el viernes un reporte acerca de una supuesta intención del presidente Donald Trump de retirar al país de la Organización Mundial del Comercio.

Las disputas comerciales están empezando a afectar a los hogares estadounidenses. Un sondeo de la Universidad de Michigan mostró que cayó la confianza de los consumidores en junio y que aumentaron las expectativas inflacionarias de las familias a corto plazo. Con la inflación acelerándose, el gasto de los consumidores se moderó.