La inflación en febrero registró una variación de 5.34% anual, con lo que confirma un segundo registro consecutivo en desaceleración, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Esta desaceleración del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), en su medida anual, se presentó “a pesar de las presiones de los precios regulados, particularmente los de gasolinas de alto y bajo octanaje”, consignó Alberto Ramos, economista de Goldman Sachs para América Latina.

Información del Inegi muestra que, en los últimos 12 meses, el precio de la gasolina de alto octanaje, la llamada Premium, ha aumentado en 6.77% mientras la de bajo octanaje, la Magna, presenta un incremento anual en su precio de 8.56 por ciento. El mismo Instituto identifica a ambas (gasolinas) entre los 10 productos que mayores variaciones al alza registraron en febrero; una situación que se ha vuelto consistente desde hace 13 meses.

Aparte, Andrés Abadía, estratega de Pantheon Macroeconomics, consigna que no se puede perder de vista que esta desaceleración es también resultado de menor presión cambiaria, de una modesta demanda y “en particular de un favorable efecto base”, es decir, el efecto aritmético que resulta de una alta base de comparación del año pasado, cuando inició el llamado gasolinazo.

Para tratar de identificar la tendencia real del INPC, la que permitirá ir definiendo si está disminuyendo en efecto la presión en la inflación, académicos como el director del área económica del Think tank SAVER, Luis Pérez Lezama, y el Director de Moody’s Analytics, Alfredo Coutiño, sugieren dar seguimiento a la medida mensual del índice y a la inflación subyacente.

De manera que la inflación mensual reportada por Inegi resultó en febrero de 0.38%, la segunda más baja para un periodo similar desde el 2016, y completa en el mes un cuarto registro consecutivo a la baja. El dato estaría confirmando una menor presión. Sin embargo, al observar la tendencia de la inflación subyacente, la conclusión comienza a nublarse.

Según el reporte, la inflación subyacente que agrupa los bienes y servicios no sujetos a decisiones de carácter administrativo, ni marcada estacionalidad o alta volatilidad, registró una variación mensual de 0.49% con lo que repunta desde el dato de enero, de 0.28 por ciento.

LA PRESIÓN EN PRECIOS PÚBLICOS

Otra medición que permite identificar los factores que están presionando a la inflación son los precios no subyacentes. Este indicador incluye precios de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno, que en el mes registraron una variación anual de 7.81%, por arriba de 7.10% del registro previo y los precios agropecuarios, que traen una fluctuación también a 12 meses, de 9.69%, que contrasta con 10.76% anterior.

En febrero, el Instituto identificó entre los bienes y servicios con mayor fluctuación al alza a: gasolina de bajo octanaje, la llamada Magna, que sólo en el mes aumentó de 4.34%; seguida por la de la gasolina de alto octanaje o Premium, cuyo precio subió 3.25 por ciento.

Los aumentos del subgrupo de agropecuarios, donde destaca la escalada del precio del huevo, que de enero a febrero aumentó 5.46% completando un segundo mes consecutivo al alza; el pollo que en el mes registró un incremento de 2.02%; y el de los plátanos, que en 28 días registró un incremento de 10.66 por ciento.

Como ha sucedido desde noviembre, esta presión de los precios de alimentos sigue trasladándose a la cuenta final que trasladan al consumidor  las loncherías, fondas, torterías y taquerías, que sólo en el mes registraron un nuevo aumento de 0.54 por ciento.

GAS LP, caída QUE NO SUMA

Los precios de los energéticos presentaron una variación anual de 8.43%, impulsados por el gas LP y la gasolina de bajo octanaje.

En el detalle de la información, el precio del gas doméstico LP es el que mantiene el acelerador encendido entre los que integran el subgrupo de energéticos, al registrar un alza anual de 18.18%, que contrasta con la de 25.90% de enero, pero sigue presionando.

Esta escalada del precio del gas LP se presenta a pesar de que en el mes bajó en 4 por ciento.

Analistas de Invex Banco esperan que Banxico mantenga un sesgo restrictivo durante la primera mitad del año, aunque la desaceleración de la inflación y una mayor estabilidad del peso reducen la probabilidad de alzas adicionales en la tasa de referencia

TEPATITLÁN, LA DE MÁS INFLACIÓN Y TAPACHULA TIENE MENOS

El Inegi identificó las localidades que registraron las variaciones extremas en los precios generales, y entre las de mayores incrementos se encuentran: Tepatitlán, Jalisco (1.43%); Tijuana, Baja California (0.96%); Ciudad Jiménez y Chihuahua (0.96 por ciento) .

En contraste, las de menores variaciones fueron: Tapachula, Chiapas (-0.22%); San Andrés, Tuxtla Veracruz (-0.15%) y Jacona, Michoacán (-0.02 por ciento). Éste es el segundo mes consecutivo que las localidades que son muestra para medir la inflación presentaron fluctuaciones negativas.

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