Los precios al consumidor registraron, en la primera mitad de febrero, un avance de 0.12%, con lo cual la tasa de inflación anual se ubicó en 3.52%, de acuerdo con lo divulgado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

De esta manera, el Índice Nacional de Precios al Consumidor se aceleró desde 3.29% anual de la última quincena de enero, e hiló cuatro quincenas al alza pero dentro del objetivo del Banco de México (Banxico) de 3% +/-1 punto porcentual.

El dato de la primera mitad de febrero es la tasa más alta desde la segunda quincena de julio del 2019, cuando la inflación se ubicó en 3.72 por ciento.

Analistas ya esperaban un incremento en los precios. Un sondeo de Reuters a 11 especialistas arrojó una estimación de 3.58% para la primera mitad de febrero.

El repunte de la inflación, explicaron, se debió a un efecto base desfavorable, ya que el año pasado el rubro de frutas y verduras registró una reducción en sus precios.

“No obstante, el comportamiento de algunos rubros específicos, destacando otros servicios y otros bienes, en nuestra opinión podría estar reflejando en mayor medida los efectos de la holgura en la economía relativo al posible impacto al alza del aumento al salario mínimo”, refirieron estrategas de Banorte.

En este sentido, Alejandro Saldaña, subdirector de Análisis Económico de Ve por Más (Bx+), señaló que es posible que en los siguientes meses la inflación se mantenga alta, pero dentro del rango de Banxico.

“Ante ello, la resistencia a bajar del índice subyacente y un entorno de incertidumbre, prevemos una baja de 25 puntos base en la tasa objetivo en marzo. Después, el Banxico asumiría una postura más paciente”.

Además de la resistencia de la inflación subyacente y los riesgos asociados a ella, Bx+ indicó que otros factores que tomará en cuenta la institución que  encabeza Alejandro Díaz de León son las bajas tasas de interés en otros países,que difícilmente se reducirán más, el riesgo de presiones en el tipo de cambio por una revisión a la calificación crediticia del país o a Pemex, o bien las elecciones en Estados Unidos, así como un elevado grado de incertidumbre local e internacional.

Hace dos semanas, la Junta de Gobierno del Banxico decidió por unanimidad bajar la tasa objetivo de referencia por quinta ocasión consecutiva. De esta manera, la tasa se redujo en 25 puntos base para quedar en 7.00 por ciento.

Subyacente desacelera, pero resiste

El reporte del Inegi mostró que la inflación subyacente —aquella que elimina de su cálculos los bienes y servicios con precios más volátiles— fue el rubro que más presionó a los precios durante los primeros 15 días, del mes a pesar de que descendió frente a la última quincena de enero, pues se ubicó en 3.69% a tasa anual desde 3.73 por ciento.

“La desaceleración en la variación anual del índice se deriva del menor dinamismo en las mercancías, que tuvo un regreso parcial tras el alza de enero. Dicho desempeño obedeció en gran parte a productos no alimenticios, que pudieron haber reflejado a su vez la reciente apreciación del tipo de cambio, pues los precios de algunos de ellos se determinan internacionalmente”, señaló Alejandro Saldaña.

A detalle, el rubro de mercancías mostró un incremento en sus precios de 3.87%, en donde los alimentos, bebidas y tabacos registraron una tasa anual de 5.07% y las mercancías no alimenticias de 2.60 por ciento.

En tanto, el rubro de servicios registró una inflación de 3.48%, en donde las colegiaturas incrementaron en 4.52%, pues febrero es el mes de las inscripciones; la vivienda 2.97%, y otros servicios 3.72 por ciento.

La inflación subyacente se ha resistido a converger con la meta del Banxico, por lo cual los miembros de la Junta de Gobierno del banco central están atentos al comportamiento de dicho índice. La última vez que este índice se ubicó por debajo de 3% fue en la segunda quincena de agosto del 2016, con una tasa anual de 2.95 por ciento.

Presión en agropecuarios

En lo que se refiere a la inflación no subyacente, ésta se ubicó en 3.03% anual desde 2.01% previo. Al interior, los agropecuarios mostraron un incremento de 5.06% en sus precios, en donde las frutas y verduras tuvieron una tasa de 5.46% y los precuarios de 4.72 por ciento.

Los energéticos y las tarifas autorizadas por el gobierno aumentaron en apenas 1.59%, ello debido al leve incremento del precio de los energéticos en 0.27% y el de las tarifas en 4.81 por ciento.

[email protected]