La inflación parece recuperar una tendencia alcista. En la primera quincena de julio, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) avanzó 0.32% mensual, con lo cual registró una tasa de 4.85% anual. De esta manera, hiló dos quincenas consecutivas al alza.

Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) muestran que si bien la inflación se ubicó por debajo de donde estaba hace un año, cuando avanzó 0.24% mensual y 6.28% anual, el dato de esta primera quincena de julio es el más alto desde la segunda quincena de marzo de este año, cuando registró una tasa de 4.90% anual.

Con estos datos, la inflación sigue, desde la primera quincena de enero del 2017, por encima del objetivo del Banco de México (Banxico) de 3% +/- 1 punto porcentual.

“La inflación de la primera mitad de julio se explica por las presiones sobre los precios de las frutas y verduras así como en los otros servicios”, refirió un análisis de Banorte.

Al interior del reporte, el Inegi explica que dentro del rubro de agropecuarios presentó un incremento de 1.11% en sus precios en comparación anual. Esto se debió al aumento de 3.32% que presentaron las frutas y verduras, lo cual fue parcialmente compensado por una caída en los precios pecuarios de 0.54%, explicó Banorte.

Si bien el repunte de la inflación se explicó, en mayor medida, por los precios agropecuarios, James Salazar, subdirector de Análisis Económico de CIBanco, destacó que también incidieron ciertos servicios aéreos —por la temporada vacacional— así como los incrementos que siguen dándose en los energéticos.

“Usualmente, en esta temporada hay muchos altibajos, es típico en los precios de frutas y verduras. No es algo precisamente extraordinario, pero entre junio y agosto es cuando pasa esto. Lo seguro es que ahora estos incrementos que vimos en el tomate verde, jitomate, papa y cebolla se reviertan, tal vez no en agosto, pero sí en septiembre”, explicó.

Subyacente, con presiones

El índice subyacente, que elimina los bienes y servicios cuyos precios son más volátiles, presentó la misma tasa de la quincena pasada, de 3.64 por ciento.

Al interior, el rubro de mercancías registró una variación de 4.02% anual debido al incremento de 4.55% en los precios de alimentos, bebidas y tabacos así como un aumento de 3.57% en mercancías no alimenticias.

Por su parte, el rubro de servicios tuvo una variación anual de 3.31 por ciento. Dentro de este concepto, las colegiaturas tuvieron un aumento de 4.81%, mientras que los costos de vivienda 2.61% y otros servicios 3.58 por ciento.

“El rubro de mercancías presentó un rebote, debido al aumento de los precios de productos no alimenticios, lo que se explica un poco por el rezago de afectaciones del tipo de cambio”, acotó James Salazar.

Tendencia, a la baja en último trimestre

Los analistas esperan que, hacia la recta final del año, la inflación empiece a presentar de nueva cuenta una tendencia a la baja, aunque cerraría el año aún por arriba del objetivo de Banxico.

“Esperamos que la reciente estabilidad del peso, los esfuerzos internacionales por controlar el precio del petróleo y un efecto positivo de la base de comparación favorezcan una desaceleración en el último trimestre”, indicó Joan Domene en un análisis para Invex.

En este sentido, James Salazar expuso que, si bien las presiones continuarán —sobre todo ante la incertidumbre de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte—, en los últimos tres meses la inflación se desacelerará, debido a los altos niveles que alcanzó el año pasado.

En este contexto, los analistas esperan que en octubre el Banxico eleve, de nuevo, su tasa de referencia para cerrar el año en 8.00 por ciento.

ana.martinez@eleconomista.mx