Para CIBanco el incremento en el precio de las gasolinas, vigente desde enero, podría llevar la inflación hasta 5.0% en algún momento del año, para cerrar en niveles cercanos a 4.5% anual.

En un documento especial, la institución financiera estima que la inflación cerrará el 2016 cerca de 3.5%, pero que el incremento en el precio de la gasolina provocará que en enero sea cercana a 1.0% mensual y 4.0% anual.

La estabilidad de precios siempre es un escenario frágil y vulnerable, por lo que la tasa de inflación puede aumentar de forma rápida en poco tiempo. Las tasas de inflación altas persisten en la memoria de la gente y tienen efectos adversos duraderos. Lograr la estabilidad de precios ha sido muy difícil para la autoridad monetaria, pero mantenerla es igual de trascendental , explica.

En este sentido, considera que el Banco de México (Banxico) se vería en la necesidad de intervenir para desinflar esas posibles presiones inflacionarias, y que la forma de hacerlo sería a través de una política monetaria restrictiva.

Esto es, aumentos en tasas de interés. Si ya en el pasado la autoridad monetaria había decidido subir el costo del dinero anticipando futuras presiones en precios, si estas se materializan, tendría razones suficientes para continuar con esa política , añade.

Dice que alzas continuas a las tasas de interés, empero, tarde o temprano afectarán el potencial de crecimiento, por lo que podría tener efectos negativos en el ya de por sí modesto repunte del Producto Interno Bruto (PIB) de México de los últimos años.

Aunque CIBanco estima que los efectos positivos de la reforma energética en los consumidores (por la liberalización del precio y la entrada de nuevos jugadores) serían en el mediano y largo plazos; en el corto serían negativos para el consumidor, dado que se le reduce su ingreso disponible al aumentar el costo de gasto cotidiano.

El consumidor no sólo se verá afectado por el impacto que tenga en su gasto con el aumento de la gasolina, sino que también sobre muchos otros productos y servicios que aumentarán de precio para cubrir la subida del costo de sus insumos de transporte , refiere.

La institución financiera resalta que la gasolina es considerada el principal bien y servicio con efectos multiplicadores en los precios de otros bienes.

En los últimos meses el productor ha enfrentado mayor inflación que el consumidor debido a la fuerte depreciación del tipo de cambio que afectó el precio de sus insumos, así como mayores costos de financiamiento por los constantes incrementos de tasas. Los productores de los bienes y servicios tendrán un incremento en sus costos debido a su pago adicional en combustible. Es muy probable que en el corto plazo el empresario busque trasladar parte de esos nuevos mayores costos en el precio final .

CIBanco aclara que aún es prematuro anticipar la tendencia de los precios en el 2017, además de que, también puede darse la situación de que el precio de la gasolina, al ser un incremento de una sola vez, no se traduzca en inflación y que no haya efectos en cadena en otros precios de bienes y servicios.

Parece ser alta la carga fiscal que se le aplica a un bien de primera necesidad para gran parte de la población, además de que no parece ser el momento más adecuado para su aplicación , concluye.

eduardo.juarez@eleconomista.mx