Durante la primera quincena de julio se interrumpió la escalada consistente que trajo la inflación desde octubre del año pasado, al promediar 6.28% anual, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Pese a que se ha mesurado la dinámica, que traía el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se mantiene fuera del techo objetivo del Banco de México, que es 3% con +/- 1 punto porcentual.

Los precios que contribuyeron con más fuerza a esta escalada fueron los de servicios turísticos en paquete, transporte aéreo, jitomate, papa y otros tubérculos, loncherías, fondas, torterías y taquerías, plátanos, carne de res, tomate verde, cerveza y vivienda propia.

De acuerdo con el Inegi, en la primera quincena de julio, el INPC registró una variación de 0.24 por ciento.

Para Alberto Ramos, economista de América Latina en Goldman Sachs, en esta quincena la intensidad de los precios generales al alza ya no se sostuvo, pero existe el riesgo de que no sea una tendencia persistente.

Desde su perspectiva, la inflación de este periodo estuvo dirigida por el impacto de las medidas fiscales, como la liberalización de la gasolina y el traspaso rezagado y acumulado de la depreciación cambiaria sobre los precios generales.

Con él coincide el director de análisis y docencia económica del primer think tank veracruzano SAVER, Luis Pérez Lezama, quien agrega que un solo dato de inflación, como el de la primera quincena de julio, no es suficiente para asumir que está dando la vuelta la presión inflacionaria.

Tenemos que dar seguimiento a la brecha inflacionaria, que tome un rumbo serio y consistente a la baja. Creo que es pronto para anticipar un retorno y más bien pensaría que hay volatilidad aun en la inflación, lo que no nos permite ver con mayor certeza en qué punto de la tendencia nos encontramos .

Trayectoria ascendente

En el reporte del Inegi se observa que contrario a la tendencia de la inflación general, la subyacente se sigue acelerando.

De acuerdo con el Banco de México, la medición que capta el impacto de la depreciación cambiaria, en especial en el rubro de mercancías, mantuvo su tendencia al alza durante este mes con una variación de 4.92 por ciento.

El especialista del think tank SAVER considera que más allá de la tendencia de la inflación subyacente, es pertinente fijarse en la trayectoria de los precios productor.

No me fío de precios regulados y subyacentes. Me parece más interesante seguir la brecha del Índice Nacional de Precios al Productor (INPP), pues si no toma un rumbo serio, no se puede pensar que la presión se ha moderado .

Por tratarse del reporte quincenal, no se tienen datos del INPP. Sin embargo, el experto detalla que las revisiones al alza en las previsiones de crecimiento para la economía mexicana, como la que recientemente publicó el Fondo Monetario Internacional, es un factor de preocupación adicional.

Lo anterior porque podría anticiparse presión de la demanda. No obstante, enfatizó que es temprano para hacer mayores previsiones.

Prevemos aún mucha variabilidad en la inflación de las próximas quincenas (...) quizá para el último trimestre, el escenario sea más claro. Pero como no hay antecedentes similares es menos sencillo prever el fin del ciclo , dijo.

Como cada quincena, el Inegi identifica las localidades con variaciones por arriba de la nacional y las que tuvieron registros debajo de la general.

Entre las de mayores variaciones al alza destacan Colima, Colima, con una variación de 0.53%; Jacona, Michoacán, cuyo registro es de 0.52%; Toluca y Estado de México con 0.50 por ciento.

En contraste las que incluso registraron variaciones negativas resultaron Monclova, Coahuila (-0.38%); Oaxaca, Oaxaca (-0.09%); Matamoros, Tamaulipas (-0.03%) y Mexicali, Baja California (-0.01 por ciento).